Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Portada

PEDRO JOSÉ ZABALA EX FUNCIONARIO Y PROFESOR

Recientemente jubilado, el ex presidente de Amigos de La Riojasigue en asociaciones «porque me gusta ayudar a los demás»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Nos miramos demasiado el ombligo y nos parece que lo tenemos bonito»
Pedro José Zabala posa con desenfado ante el Instituto Sagasta. / RAFAEL LAFUENTE
Pedro José Zabala formó parte de esa pandilla de entusiastas que no escamoteó afanes para que La Rioja empezara a caminar. Es hombre capaz, leído, expresivo y ajeno al patriotismo testicular. Toma distancia ante las cosas y rechaza la autocomplacencia. Su discurso es como de notario del alma riojana.
-¿El asociacionismo está de capa caída?
-Si repasamos la cantidad de asociaciones que hay en La Rioja, diremos que 'esto es estupendo'. Ahora bien, hay que hacer la prueba del algodón.
-Adelante.
-Hay que ver cuántas de esas asociaciones viven de las subvenciones o del trabajo personal y de las cuotas de sus socios. Diría que sí está en declive, debido a una sociedad hedonista y con un consumo exagerado. Pero la gente se mueve, lo que ocurre es que nos movemos pocos en muchos sitios.
-¿A cuántas asociaciones está vinculado?
-Vamos a ver... Sigo siendo de Amigos de La Rioja como socio de a pié. También del Ateneo Riojano, milito en Amnistía Internacional, pertenezco a la asociación de debate Ágora y a Economía Solidaria Riojana, que busca microcréditos. Igual me dejo alguna. El compromiso personal es lo que dinamiza una sociedad.
-¿Los jóvenes pasan de política?
-Pasamos de ella la mayoría de los ciudadanos. No pasan los que militan en los partidos y los que intentan aprovecharse en torno a esos partidos. A otros nos preocupa la política en el giro que lleva y la miopía a corto plazo con la que se mueven los políticos.
-Prima el resultadismo.
-Los más 'espabilaos' se mueven en el periodo de cuatro años que tienen hasta las próximas elecciones. Pero políticos con perspectiva de futuro, capaces de sacrificar incluso el triunfo en unas elecciones para mejorar su proyecto y conseguir arraigo en la sociedad, es más difícil de encontrar.
-¿Qué me dice del clientelismo político?
-La tendencia del poder político es fagocitar las asociaciones, intentar absorberlas haciendo clientelas, cuando no fabrican ellos mismos sus propias asociaciones. Tenemos ejemplos claros aquí de centros culturales ligados a partidos políticos. Que se disponga de dinero público para esta finalidad, me parece, por lo menos, sospechoso.
-¿Sacamos demasiado pecho de las bondades de nuestra comunidad?
-Quizá nos miramos demasiado el ombligo y nos parece que lo tenemos bonito. Es necesario viajar y leer. Darnos cuenta de que nos gusta lo nuestro porque es lo nuestro, pero que fuera hay muchas cosas estupendas que realmente tenemos que aprender, tenemos que movilizarnos. Un eslogan que se repite mucho es que La Rioja es una tierra sin fronteras.
-Un tópico recurrente.
-Pero a lo mejor tenemos las fronteras metidas en la mente y pensamos que lo nuestro, esto que es tan limitado geográficamente en un mapa con unos límites tan artificiales como son los de la comunidad, es algo poroso. Es malo un complejo de inferioridad, de creernos que como somos pequeños no pintamos nada. Y no, tienen que aprender de nosotros en algunos aspectos, pero nosotros tenemos muchas cosas que aprender, que recibir y que asimilar.
Los nuevos 'riojanos'
-El cosmopolitismo no es nuestro fuerte.
-He asumido una definición que oí hace tiempo: 'lo universal es simplemente lo local sin fronteras'. Tener claras las raíces, pero recibir la lluvia de todos los lados, la savia que nos está llegando incluso nueva. Hablo de los nuevos riojanos que nos están llegando y que tenemos las posibilidades de incorporar.
-Abundan quienes reclaman una inmigración pausada y controlada.
-Es un reto que tiene la sociedad riojana. Podemos asumirlo de distintas maneras: verlo sólo como un problema e intentar crear guetos y fronteras artificiales. O al contrario: integrar, recibir de ellos lo bueno que nos pueden aportar y aportarles también nosotros. No se trata de renunciar a nuestra personalidad.
-¿Cómo hubiera sido La Rioja si hubiera quedado absorbida por una comunidad limítrofe? Hubo intentos, felizmente abortados.
-Hubiera sido un apéndice totalmente desnaturalizado. El problema que tiene una autonomía unipersonal como la nuestra es si generamos suficiente masa crítica para tener líderes políticos descollantes y no mediocridades al frente del destino del pueblo riojano.
-Cuestión de tamaño.
-Y ése es el problema del pasotismo, la modorra secular de los riojanos: que no estamos acuciando y presionando a los políticos. Éstos han nacido de nosotros, son gente como nosotros. Y están mirando a Madrid más que a la tierra riojana.
-Parece que todo vale en política. Ya no hay escrúpulos.
-Parece que sí. Pero he conocido y conozco en todos los partidos políticos gente que es honesta y fiel a sus principios, equivocados o no, pero que son coherentes y ejemplo para los demás. No son los trepas, no son los que sobresalen, pero haylos.
-Hay políticos riojanos que llevan 20 ó 25 años viviendo remuneradamente de la política. ¿No es ética y estéticamente reprobable?
-A mí me preocupa que un político se prolongue más de dos legislaturas en el puesto. A esa regla fue fiel Aznar, la cumplió y eso me gustó. Ojalá hicieran lo mismo todos los políticos de este país.
-Nada que ver con los primeros tiempos democráticos. Notables que dijeron sí porque había que echar una mano.
-Hoy es casi una carrera con escalafón. Y el que se mueve, no sale en la foto, el que piensa, el que es crítico. Una pena porque se perjudica al propio partido y por extensión a toda la sociedad.
-Mirando el retrovisor de la historia, ¿hubo errores en el proceso autonómico?
-Sí. No éramos conscientes de la pequeñez de nuestras fuerzas. No me arrepiento de lo que hicimos, pero nos hubiese gustado un giro más profundo y más radical. Confundir lo que era nuestro papel de Pepito Grillo o de mosca cojonera con el papel del político.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS