El primer ministro ruso, Vladímir Putin , durante una reunión celebrada en Vladikavkaz, Osetia del Norte, en busca de medidas para ayudar a los habitantes de Osetia del Sur. /AP
Soldados georgianos en un edificio bombardeado de Gori, donde varias personas han perdido la vida. /AP

Los tanques rusos avanzan por a carretara de Tskhinvali hacia la capital de Osetia del Sur./ EFE

Centenares de casas han sido destruidas, incluso el Ejército georgiano ha llegado a afirmar que la ciudad está destruida./ AP

Miles de mujeres y niños han huido a la vecina Osetia del Norte y desde allí han llegado a Rusia mientras los hombres suman efectivos en la guerra./ EFE
La guerra de las cifras
Independientemente de las palabras y los apoyos de unos y otros lo realmente preocupante son las cifras de muertos y desplazados que llegan desde fuentes rusas y osetas.El conflicto en Osetia del Sur ha causado, al menos, 2.000 muertos entre la población civil, según el embajador ruso en Georgia , Vyacheslav Kovalenko. Estos datos chocan con los facilitados por el Gobierno georgiano que cifra en 129 los civiles muertos y cerca de 800 personas heridas.
Osetia del Sur ha informado, por el momento, de 1.400 civiles muertos desde el viernes, a la espera de confirmar última cifra divulgada por el embajador ruso en Tiblisi.
Por su parte, el jefe de Gabinete ruso, Sergei Sobyanin, ha estimado que cerca de 30.000 refugiados osetios han huido a Rusia. En lo que se refiere al capítulo de bajas militares rusas, el Ministerio de Defensa eleva a 12 los soldados muertos y a 150 los heridos. Kovalenko ha informado, por su parte, de 13 militares muertos y 70 heridos.
Las organizaciones humanitarias apuntan a 2.400 desplazados desde Osetia del Sur hasta Georgia , según la Agencia de Naciones Unidas para el Desarrollo (ACNUR). Por su parte, entre 4.000 y 5.000 personas han huido desde Osetia del Norte a Rusia, según oficiales rusos.
Georgia no abandona los JJOO
La selección olímpica de Georgia ha decidido continuar su participación en los Juegos y no abandonará Pekín como pidió insistentemente el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili.
Los integrantes del equipo georgiano difundieron en Pekín una declaración en la que anunciaban que abandonaban los Juegos debido a que en estos días difíciles que vive su país quieren estar con su pueblo. Por semejante acción, la selección olímpica georgiana podría ser descalificada por ocho años.
Esta tarde, el presidente Saakashvili anunciaba que varios integrantes del equipo olímpico georgiano se proponían abandonar Pekín y regresar a Georgia para combatir en las filas del Ejército. Saakashvili movilizó el viernes a 100.000 reservistas de entre 24 y 45 años, lo que incluye a varios deportistas que deben competir en la capital china, donde hay 35 atletas georgianos.
Antes de los Juegos, Saakashvili anunció que premiaría con casi medio millón de euros a los atletas que consigan alzarse con una medalla de oro en los Juegos. En Atenas Georgia logró cuatro medallas: dos de oro (levantamiento de peso y judo) y dos de plata (judo y lucha).
El Parlamento georgiano ha aprobado el decreto por el que se declara el "estado de guerra" en el país durante los próximos quince días
Putin visita por sorpresa a los refugiados en Osetia del Norte y exige a Georgia que «termine con su agresión»
Desde Pekín, George W. Bush pide a los una solución pacífica, y estos replican que la habrá cuando Georgia se vaya de Osetia
Los
bombardeos en Osetia del Sur continúan en medio de un
escenario internacional complicado que despierta a los viejos fantasmas de la Guerra Fría. En el seno de la ONU la
falta de acuerdo para exigir el fin de los ataques pone de manifiesto la difícil situación de un pueblo que huye hacia los países vecinos lamentando centenares de muertos civiles. El territorio donde más se están desplazando es Osetia del Norte, donde ha viajado por sorpresa el primer ministro ruso, Valdimir Putin, y ha exigido al Gobierno georgiano que "termine con su agresión".
Esta mañana, el Parlamento georgiano ha aprobado el decreto por el que se declara el "estado de guerra" en el país durante los próximos quince días. El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, había anunciado previamente que iba a declarar la Ley Marcial en el país para proteger a la población ante la escalada militar en la
región secesionista de Osetia del Sur,
atacada por Georgia, que ha motivado la intervención militar de Rusia.
Un fantasma de la Guerra Fría
La entrada en escena de Rusia va más allá porque el viejo rival, Estados Unidos, también se ha pronunciado. Desde Pekín, donde asiste a los primeros compases de los
Juegos Olímpicos, el presidente estadounidense George W. Bush, "profundamente preocupado", ha pedido que precisamente Rusia se sume a los esfuerzos para que el conflicto "pueda resolverse pacíficamente". Además, Bush recuerda que Georgia es un país soberano, "cuya integridad territorial debe ser respetada".
Dimitri Medvédev, su homólogo ruso, le responde sin embargo que la única salida a la crisis es que Georgia se retire de Osetia del Sur. De hecho, ha hablado telefónicamente con Bush, según ha difundido el Kremlin, y le ha informado sobre los "miles de muertos y decenas de miles los refugiados" a causa de los bombardeos indiscriminados de la artillería y la aviación georgiana. Así que a Rusia no le ha quedado más remedio que emprender "la defensa de la población civil".
Sin embargo, fuentes oficiales estadounidenses han calificado como "desproporcionada" la respuesta de Rusia: "La respuesta de Rusia ha sido desproporcionada, en relación a cualquiera que fuera la amenaza que (Moscú) estaba denunciando", ha declarado el funcionario estadounidenses, que ha insistido en que se proclame "un inmediato alto el fuego y el cese de las hostilidades entre todas las tropas".
Putin exige el cese de la agresión contra Osetia del Sur
Todo ello se produce en medio de los combates y las acusaciones que se intercambian Georgia y Rusia sobre su responsabilidad en el conflicto. Así, el primer ministro de Rusia, Vladímir Putin, ha instado a Georgia al "cese inmediato de la agresión contra Osetia del Sur" y las "violaciones de los acuerdos anteriores de paz y alto el fuego", desde la vecina región rusa de Osetia del Norte. Al territorio ruso viajó por sorpresa para coordinar la ayuda humanitaria a los refugiados donde ha calificado "las acciones de las autoridades georgianas" como "un crimen y, ante todo, un crimen contra su propio pueblo".
En medio de la confusión reinante, el líder de Georgia, Mijaíl Saakashvili, ha propuesto el cese inmediato de las hostilidades en Osetia del Sur e iniciar el proceso de desmilitarización de esa región, aunque Rusia ha hecho oídos sordos a esa iniciativa y su presidente, Dmitri Medvédev, hablaba de combates directos de sus tropas con las unidades gubernamentales georgianas para "imponerles la paz".
Medvédev, además, ha informado a Bush sobre las "salvajes" acciones de Georgia contra la población suroseta y las tropas de paz rusas y ha cifrado en "miles los muertos y en decenas de miles los refugiados" a causa de los bombardeos indiscriminados de la artillería y la aviación georgiana.