Una mujer tuvo que saltar por la ventana el pasado miércoles para huir del captor que la mantenía encerrada contra su voluntad en la casa de éste en el municipio alavés de Urkabustaiz. La víctima presentaba varias contusiones debido a la caída y tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario. El varón, de 45 años, fue detenido por la Policía vasca por cometer presuntamente un delito de detención ilegal.
Según informó el Departamento vasco de Interior, los hechos ocurrieron a mediodía del pasado miércoles, cuando un hombre que paseaba por el lugar alertó a la Ertzaintza ante los gritos de auxilio de una mujer que había saltado por la ventana de una vivienda en Urkabustaiz. La víctima se encontraba tendida en el suelo y presentaba varias contusiones causadas por el golpe.
Una patrulla de la Policía vasca se presentó en el lugar y la mujer aclaró a los agentes que se había lanzado desde la ventana del primer piso del edificio porque el varón, con el que había pasado las últimas horas, la había dejado encerrada en el interior de la casa contra su voluntad.
Según indicaron dichas fuentes, la mujer llegó a la vivienda el día anterior con su morador, tras firmar «algún tipo de contrato sexual», y cuando intentó marcharse el hombre se lo impidió quitándole el teléfono móvil y reteniéndola bajo amenazas durante toda la noche. A la mañana siguiente el hombre salió de la vivienda y la dejó encerrada bajo llave, por lo que la víctima tuvo que huir por la ventana.
Poco después de trasladar a la mujer a un centro hospitalario, el individuo se presentó en la casa. Los agentes identificaron al sospechoso, que tiene numerosos antecedentes penales, y fue detenido y trasladado a las dependencias policiales en Vitoria.
Cheque robado
Por otro lado, un joven de 23 años fue detenido el jueves como presunto autor de un delito de estafa al intentar cobrar en un banco un cheque que formaba parte de un talonario denunciado como sustraído el pasado martes.
El suceso tuvo lugar cerca de las doce del mediodía del jueves, cuando el acusado -que corresponde a las siglas D. S. P.- se presentó en una sucursal bancaria situada en el barrio Coronación para cobrar un cheque por valor de 2.800 euros. La cuenta a la que pertenecía el talón estaba bloqueada por lo que la sucursal avisó de los sucedido a la Policía vasca. La persona titular de dicha cuenta fue víctima de un robo de cartera -en la que contenía el susodicho talonario- el pasado martes e interpuso la correspondiente denuncia del hurto.
Efectivos de la Ertzaintza se presentaron en la sucursal bancaria e identificaron al joven que no ofreció ninguna explicación lógica sobre por qué poseía el cheque. El acusado fue arrestado y trasladado a dependencias policiales, para pasar después a disposición judicial.