A Ronnie Wood le han diagnosticado adicción al alcohol, a las drogas y al sexo. Creo que los médicos habrían terminado antes diciéndole sencillamente que es adicto a la adicción. Con 61 años y una intensa vida de estrella del rock a cuestas,Wood se bebe dos botellas de vodka al día... Y aún le quedan fuerzas para ingresar por su propio pie en una clínica de desintoxicación. Francamente, creo que este tío es un fenómeno de la genética y debería donar su cuerpo a la ciencia. Yo desde aquí voy pidiendo que se erija un monumento a su ADN. Y que tenga forma de hélice... dos veces doble.
La herencia genética es como la vida: una tómbola. Ya lo dijo Marisol. Y Woody Allen vino a recordárnoslo de una manera más filosófica en 'Match Point'. Gran parte de lo que nos pasa depende de la suerte. 'Match point', de hecho, debería haberse titulado en España 'Pura chamba'. Con lo que somos los latinos para 'traducir' títulos de películas americanas, logrando que no coincida ni una sola palabra ('Some like it hot' se llamó en España 'Con faldas y a lo loco', y en México y Argentina, 'Una Eva y dos Adanes'), me sorprende que no hayamos estado más audaces a la hora de titular esa película de Allen que habla sobre la casualidad en la vida y en el tenis.
¿Dónde ha tenido, por cierto, más suerte Arantxa Sánchez Vicario? ¿En su vida sentimental o en las canchas? Habría que preguntárselo a ella. Pero así, mirándolo desde fuera, se diría que hasta ahora la raqueta le ha dado más alegrías que el corazón. Arantxa prepara estos días su boda para el 12 de septiembre con el joven empresario Josep Santacana. Esa es la buena noticia. La mala es que su familia se opone. Los Sánchez Vicario, igual que el cura del chiste, no son partidarios. No se sabe si no lo son del novio en particular o de que Arantxa se case, así en general, porque hasta ahora no les ha gustado ningún novio de la tenista. Bien es verdad que de momento ellos van ganando el partido (treinta-nada), porque los dos anteriores (uno llegó a ser marido) le dieron mal resultado.
El problema de este nuevo novio son las deudas pendientes que por lo visto acumula. Hay quien las cifra en 400.000 euros y no precisamente por culpa de una hipoteca. Pero a mí lo que de verdad me parece preocupante es que anteriormente haya sido novio de Sonia Monroy. Esto podría demostrar tres cosas. Una: que es muy variable en sus gustos. Dos: que no tiene el menor criterio estético a la hora de elegir pareja. Y tres: que se mueve por otros parámetros. Ninguna de las tres me gusta...
Lo que tiene que hacer Arantxa Sánchez Vicario (cuántas veces se lo habrán dicho en su casa) es buscarse alguien de su mismo nivel. Un 'crack' del deporte, que además de 'cachas' esté forrado. Me viene a la cabeza de pronto Rafael Van der Vaart. Pero acabo de echar una ojeada a la página-web de su señora (una tal Sylvie, cruce de Pamela Anderson y Victoria Beckham) y mucho me temo que va a ser que no. A semejante pantera no la saca de la pista ni Arantxa Sánchez Vicario con su famoso revés a dos manos, por mucho 'match point' que tenga.