
vigilan las calles de Vitoria en la madrugada del pasado martes. / E. C.

vigilan las calles de Vitoria en la madrugada del pasado martes. / E. C.
Lucha al carterista. En un ambiente de «tranquilidad» en lo referido al orden público, una conclusión domina el balance policial desde la bajada del Celedón: los carteristas están haciendo su agosto en Vitoria. En apenas día y medio, han dejado a 60 personas con fiestas pero sin blanca, una cifra muy superior a la registrada en el mismo periodo del pasado año. De ahí que la Policía Local haya lanzado un mensaje de alerta a vecinos y visitantes para extremar la precaución en los lugares donde se dan fuertes concentraciones de personas, ya sea la salida de los toros, en los fuegos artificiales o en las barracas.
De las 60 denuncias contabilizadas, no todas han sido tramitadas por la Guardia Urbana, ya que 36 se pusieron en dependencias de la Ertzaintza. Respecto a las 24 registradas en la Policía Municipal, esta cifra supone casi la mitad de todas las contabilizadas en el conjunto de las fiestas del pasado año. «Todo ello sin contar que todavía nos quedan días de importante afluencia como el viernes o el sábado», advirtió ayer un portavoz municipal.
El catálogo de precauciones es de sobra conocido: no llevar la cartera en bolsillos traseros, no llevar todo el dinero junto, no perder de vista el bolso o la mochila y desconfiar de personas que se nos acerquen demasiado manteniendo una actitud extraña. Y aun así, «nadie se libra de poder sufrir hurto», recalcan fuentes policiales.
Nueva comisaría
«Son profesionales, grupos de ladrones que viajan de aquí para allí. Hoy están en Vitoria, pero luego se van a San Sebastián o Bilbao, de fiesta en fiesta», apostillan. Su captura es bastante complicada. Tanto, que no han logrado detener a ninguno en lo que va de fiestas.
Los hay de todas las nacionalidades y etnias, de ahí su complejidad a la hora de arrinconar a los potenciales ladrones. Su 'modus operandi' es muy sencillo. Roban la cartera, se quedan con el dinero y desechan el resto sin contemplaciones. No cogen ni las tarjetas, ya que se deshacen de ellas rápidamente. Por eso no extraño encontrar alguna en los baños de los bares o en las papeleras próximas a los grandes eventos, explican fuentes policiales.
Para facilitar el trabajo a los ciudadanos, la Policía Local ha habilitado una comisaría provisional en las dependencias municipales de Hacienda de la calle Dato (abierta de 10 a 14.30 y de 17 a 21.30). Hasta ayer, se habían tramitado 12 denuncias, sólo una tercera parte de las contabilizadas en Aguirrelanda. Pese a todo, el Ayuntamiento no lo considera un fracaso, todo lo contrario. «Debemos estar cerca del ciudadano y ofrecerle todas las comodidades posibles», destacan.