Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

de viaje

Se llama como el Impuesto de Bienes Inmuebles, pero lo que llama la atención es ese monumento a los Reyes Magos. Único

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Mal que le pese, esta localidad alicantina comparte protagonismo con el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Pero no venimos a recordarles viejas deudas, ni mucho menos. Al contrario. A 5 de agosto, metidos de lleno en el verano, tenemos ganas de enredar. Hablaremos de oro, de incienso y de mirra, y de los Reyes Magos de Oriente que tienen desde el 5 de enero de 1975, en el municipio más juguetón de España, Ibi, el único monumento del mundo erigido en su honor, obra en piedra de Aurelio López Azaustre. «Y pronto tendrán allí su casa, esperemos que para fin de año», nos deja ojipláticos José Antonio Onsurbe, concejal de Turismo de Ibi. ¿O es que usted es de los que creen que los Reyes son los padres?
Al pueblo de Ibi, subido en una montaña, se llega por la Avenida del Juguete, desde la vecina localidad de Onil. El lugar es conocido porque allí se concentra el 44% de la producción de juguetes de España. Moltó, Feber, Coloma y Pastor, Reig, Chicos y otra media docena de empresas que son bien conocidas por los niños españoles tienen sede allá y se reparten tres millones de metros cuadrados de suelo industrial. Es verdad que ya no es como antaño y que, hoy por hoy, casi todas han abierto filiales en Hong Kong, donde se busca mano de obra y se cierran las grandes operaciones comerciales.
Y tampoco hay que negar que las empresas que se dedican al juguete no son las más prósperas de Ibi. Basta echar un vistazo a los rótulos de las industrias: transformación de plásticos por inyección, moldistas, fabricantes de concentrados de color, electrónica, menaje... Lo que pasa es que todas trabajan para las jugueteras de Ibi, además de para otros clientes, y consiguen que el paro en la localidad se mantenga por debajo del 6%. Ah, y trabajan de sol a sol de mayo a diciembre; la estacionalidad del sector es una tarea pendiente. Por cierto, que en Ibi ha fijado también su sede el Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU), que asume tareas de investigación social y pedagógica.
Al ser un pueblo juguetero y tener el primer monumento mundial dedicado a los Reyes Magos, celebra esta fiesta de forma especial. En las vísperas se reparten telegramas gigantes donde se anuncia la inminente llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar. Cada 4 de enero, el heraldo recoge las cartas de los niños -y a veces no tan niños- para entregarlas a sus majestades. Y al día siguiente llegará al municipio la gran caravana de los Reyes Magos. Con sus caballos, con sus pajes y con los llamados 'negros', quienes, escalera en mano, suben por los balcones para repartir los regalos que los niños ibenses han pedido. A los jóvenes del pueblo les gusta hacer de 'negros' y, de hecho, suele haber lista de espera de varios años para participar. Son unos reyes, todos quieren emular a sus majestades. Ah, y resulta que Ibi linda con Jijona, el pueblo del turrón. Allí gusta tanto como la Navidad.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS