El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, insistió ayer en que la inflación puede acabar el año con una tasa del 4%, y consideró que tanto el IPC como el euríbor podrían haber «tocado techo» en julio si no hay «sorpresas» con el petróleo. Sugirió, incluso, que el dato del mes pasado podría estar alguna décima por debajo del 5,3% de tasa anual que anticipó el Instituto Nacional de Estadística sobre la base de los criterios armonizados para todos los países de la UE.
El rápido descenso del precio del petróleo, que llegó a alcanzar los 146 dólares el barril en las primeras semanas de julio, es uno de los factores que alimentan las expectativas de contención de la inflación en países con una fuerte dependencia energética, como España. Entrevistado en Radio Nacional, Solbes apuntó que si el crudo se estabiliza por debajo de los 122 dólares, podría mejorarse la actual previsión de inflación para el cierre del año.
El ministro insistió, por otra parte, en recomendar moderación salarial para no caer en un «círculo vicioso». «Una subida de los salarios incide en el coste de los productos», dijo Solbes, que abogó en cambio por ser «más eficientes logrando menores costes laborales por unidad de producto».
Ante el deterioro del mercado laboral y las fuertes subidas del paro, el vicepresidente subrayó que el Gobierno va a utilizar de la forma más eficaz los recursos para recolocar a los desempleados, crear nuevas posibilidades de empleo y definir itinerarios personales para la gente que pierde su actividad. Todos estos asuntos, explicó, se tratarán en el consejo extraordinario de ministros previsto para el 14 de agosto.
Una de las iniciativas previstas por el Ejecutivo con este objetivo, la de comprar suelo privado para edificar viviendas protegidas y amortiguar el parón en la construcción, recibió ayer el respaldo del presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, el socialista Pedro Castro. En su opinión, la acción pública es «vital» para asegurar la actividad económica de las empresas constructoras de iniciativa privada.
Ralentización
Por otra parte, el Banco Central Europeo (BCE) mantendrá en su reunión de este jueves los tipos de interés en el 4,25%, tras el aumento de la inflación y el enfriamiento económico, según prevén los mercados financieros. El coste de la energía y los alimentos elevó en julio los precios en la eurozona una décima, hasta el 4,1%, un aumento que refuerza la disposición del BCE a subir más los tipos, apuntan los analistas del Commerzbank. Sin embargo, los expertos descartan por ahora una subida debido al enfriamiento económico.
Una tendencia que se mantendrá a lo largo de 2008, según las previsiones del Fondo Monetario Internacional, que augura una «considerable» ralentización del crecimiento este año y una «reaceleración» sólo a partir de 2009.