Las nuevas farolas que iluminan la plaza de la Virgen Blanca fueron desconectadas y retiradas ayer a primera hora de la mañana para evitar que el mobiliario urbano resultase dañado durante el Chupinazo, Volverán a ser colocadas mañana.
Además, las fuentes se apagaron y se taparon, al igual que los focos que emiten luces de colores por la noche. Todo ello para conseguir que la renovada plaza sufriera los menores daños materiales posibles.
Sobre las ocho de la mañana, seis operarios de Ekoargi -empresa especializada en instalaciones eléctricas- comenzaron a desmontar las modernas luces situadas en la calle Postas. Más de tres horas de trabajo -cerca de diez minutos por cada una- para lograr que las veintidós farolas estuviesen listas para la esperada cita.
Los trabajadores tuvieron que desatornillar la estructura para después, ayudados por una grúa, retirar los 'árboles luminosos' para trasladarlos a un lugar seguro. Tras desmontar el protector de las luces, los operarios taparon con unas cubiertas -hechas del mismo material que el resto de la estructura- los extremos que quedaban al descubierto para que no se introdujese «ningún objeto o restos de cava durante la bajada del Celedón», aclaró uno de los empleados. Las obras se realizaron a a contrarreloj ya que pocas horas después la plaza se colmó de gente deseosa de dar comienzo a las fiestas de la ciudad.
Fuentes apagadas
Este mobiliario se volverá a colocar mañana a primera hora para que pueda seguir iluminando la calle Postas durante el resto de las fiestas. Con la excepción de las tres farolas que se encuentran a la altura de la oficina de la Caja Vital -lugar desde donde sale el Celedón el día 9-, para evitar los posibles problemas que se puedan ocasionar durante la subida del muñeco. El domingo la plaza volverá a relucir con normalidad.
Pero las farolas no son las únicas que sufrirán cambios durante La Blanca. La empresa Tamega es la encargada de evitar que ningún resto de vidrio caiga dentro de las fuentes que adornan el lugar. Para ello, dos operarios tardaron más de dos horas en cubrirlas con chapas. «Antes de hacer nada hemos apagado las fuentes y después hemos colocado en cada una de ellas unas chapas soldadas con electrodos», explicó el responsable de la obra.
Mañana se retirarán las chapas protectoras y las fuentes volverán a ponerse en marcha, pero sólo hasta el sábado, que se protegerán de nuevo para la subida. Finalmente, el domingo funcionarán con normalidad.