Varios carabinieri vigilan la Plaza de la Catedral de Roma como parte de las medidas del nuevo Gobierno de Silvio Berlusconi de garantizar el orden público. /EFE
Octavillas contra la presencia militar
La Asociación de jóvenes contra el trabajo precario distribuirán mañana entre los turistas que visitan Roma octavillas en contra de la presencia de cientos de militares que patrullan la ciudad como medida de seguridad.
"Lo que está pasando en Italia no es legal", se lee en inglés en la octavilla que repartirán en las zonas más turísticas de la ciudad como en las calles adyacentes al Vaticano o en los Foros Imperiales.
"Invitaremos a los turistas a contar en sus países de origen lo que sucede en Italia y a indignarse antes estas medidas antidemocráticas", explican desde la Asociación juvenil.
En otro panfleto, escrito en italiano, y que será distribuido en el metro, la asociación muestra su rechazo ante una medida que "hasta hace pocos años habría sido impensable o ciencia ficción, pero que ahora es una realidad".
A pesar de todo, las opiniones entre los ciudadanos entrevistados son en buena parte favorables a la presencia del Ejército, al considerar que les dará una mayor seguridad.
Desde hoy las calles de las principales ciudades de Italia están siendo patrulladas por 3.000 militares, en aplicación de una de las medidas que el Gobierno de Silvio Berlusconi ha decidido poner en marcha para aumentar la seguridad ciudadana.
Un tercio de los destacados, un millar, se han desplegado en las zonas que registran los índices más elevados de criminalidad, mientras que otro millar supervisa los centros temporales de permanencia para inmigrantes y sus alrededores.
Los mil restantes patrullan las calles de las nueve ciudades italianas consideradas más vulnerables -Roma, Milán, Nápoles, Bari, Palermo, Catania, Turín, Verona y Padua-. Una vez pasados seis meses, el Gobierno analizará los resultados y valorará la posibilidad de ampliarlo a otras localidades.
En Roma, los soldados patrullan las principales estaciones de tren y metro y otras zonas, aunque lejos del centro histórico, tal y como había pedido el alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno, (centro-derecha), para no asustar a los turistas.
La oposición cuestiona la medida
El ministro de Defensa, Ignazio La Russa ha asegurado a las pocas horas de poner en práctica esta medida que el balance de la operación está siendo "extremadamente positivo", según ha declarado en una conferencia de prensa en Milán.
En cuanto a las críticas con que la oposición ha acogido la medida, La Russa ha replicado que los soldados no suscitarán el miedo a los ciudadanos "sino sólo a los delincuentes". "Preguntad a quienes viven en las zonas más peligrosas", sugería el ministro.
Pero los partidos de la oposición insisten en que se trata de una "operación de fachada" y con la que el Gobierno sólo busca hacerse "propaganda", además de implicar una innecesaria "militarización" de las ciudades.
Esta es sólo una de las numerosas
medidas que el Gobierno de Silvio Berlusconi ha puesto en marcha desde que llegó al poder para combatir el crimen y la delincuencia. De hecho, el aumento de la seguridad ciudadana fue uno de los principales compromisos que adoptó durante la campaña electoral.