Es la voz de la experiencia. Mateo habla desde el conocimiento de años de fútbol. El defensa navarro, una autoridad en la caseta de Mendizorroza, se ilusiona con el nuevo Alavés a la par que pone el dedo en la llaga sobre la crisis que también se adueña del balón más popular del mundo.
-Nuevo año deportivo, ilusiones renovadas, habrá que desearle a la campaña 2008-09.
-Está claro. Esta pretemporada no tiene nada que ver con las dos anteriores que pasé en el Deportivo Alavés. En este caso, el club y su secretaría técnica han tenido tiempo para pensar, hacer y deshacer y así sí se plantea un proyecto deportivo que puede ser más o menos ilusionante pero del que al menos se habla.
-¿Hay que echar muchas palas de tierra para enterrar el pasado reciente del Alavés?
-Hay que quedarse con lo sucedido, qué ha pasado con un club que era modélico cinco años atrás y cómo se puede romper todo por dejar a una persona que lo maneje a su antojo. Las cosas van pasando, las heridas cicatrizan y afortunadamente Dmitry ya no aparece por ningún lado, ni en la Prensa ni en las conversaciones de la calle. Ahora colea algo la Ley Concursal, pero lo que manda es el proyecto deportivo: las altas, las bajas... Lo normal en una pretemporada de un equipo de fútbol.
-Así debe ser, con naturalidad.
-Que si Mateo puede estar o no en el once, que si se entrena bien... Por fin tenemos la suerte de estar vinculados a lo deportivo. Creo que vamos por el buen camino.
-¿Le agrada la plantilla que se está conformando?
-Veo que ha cambiado el estilo un poco. Cuando vine al Alavés había un equipo viciado, acomodado. Hoy, en cambio, se está apostando por otro modelo, por la ilusión, la juventud, el querer ser futbolista. Jugadores que vienen de Segunda B tendrán ganas de demostrar que son válidos para Segunda. Creo que esto le vendrá bien al Alavés siempre y cuando dé con un equilibrio en la plantilla. La mayor carencia la tenemos arriba, en la delantera. Con la marcha de Aganzo necesitamos uno o dos hombres de referencia, pero esto ya no me compete a mí. Será el club el que tenga que observar y traer lo mejor para el Alavés.
Refuerzos de ataque
-¿Cabe impacientarse por el retraso en la incorporación de los goleadores?
-El fútbol ha dado un vuelco importante últimamente. Por así decirlo hay muchos jugadores en 'stock' y creo que hay que tener paciencia y buscar la mejor opción para el Deportivo Alavés. Me imagino que la secretaría técnica y el entrenador le estarán dando mil vueltas al asunto. Pero soy de la opinión de que cuanto antes esté cerrada la plantilla, mejor para todos. Sin prisa, pero también sin pausa, vamos a decir.
-Definitivamente, la crisis también ha llegado al fútbol.
-Hace años entró mucho dinero con las televisiones y lo que era un gasto para seis temporadas se fue en dos. Muchos clubes se han llevado un buen palo. Por suerte se acaba de firmar un convenio entre la LFP y la AFE que salvaguarda al jugador, pero sí nos estamos dando cuenta de que el fútbol ha cambiado muchísimo. Se acabó aquello de tener tres ofertas encima de la mesa. Hay muchos futbolistas en el mercado, los comunitarios cierran puertas y cada vez se hace más difícil jugar en el fútbol profesional.
-En lo que le concierne por defensa que es, ¿le convence la que se está construyendo para el Alavés?
-Se han traído dos jugadores, César y Albacar, que tienen bastante experiencia en Segunda y pueden ofrecer cosas. Tienen una edad buena para rendir al más alto nivel. Podemos estar contentos con la defensa y esperar que con trabajo los rendimientos lleguen. Se ha fichado bien. No tendríamos por qué tener ningún problema en esa faceta.
-El equipo está en fase de reconstrucción. ¿Hay que ser paciente con él?
-Para gustos los colores. Cuanto antes consigas un bloque competitivo, mejor. Tenemos la experiencia del año pasado, de un inicio malo que arrastramos toda la Liga. Caes a puestos desagradables, aparece la tensión, la presión... Estamos en una categoría complicada. De Primera a Segunda puedes sobrevivir, pero si te vas a Segunda B, un club como el Alavés recibiría un golpe casi mortal.
El arranque
-¿Qué le pide al nuevo curso?
-Con todos los respetos, pienso que el Numancia no tenía mejores jugadores que otros conjuntos y, en cambio, se paseó por la categoría la Liga anterior. Es un ejemplo. No hay que renunciar a nada, pero sí ser conscientes de que la igualdad es total. En el final de la campaña pasada, a falta de tres jornadas prácticamente, diez equipos podían descender y seis, ascender. El arranque liguero marca mucho.
-¿La continuidad del entrenador, en este caso de José María Salmerón, contribuye a un mayor conocimiento de las piezas del nuevo Alavés?
-Él se pasó la segunda parte de la anterior temporada con nosotros, sabe los fallos y en este sentido sí me parece positiva la continuidad de un entrenador que conoce las virtudes y carencias del equipo. Con un entrenador nuevo, los primeros días de la pretemporada son de toma de contacto. Esto ya lo tenemos ganado aquí.