Por fin. Hace once meses que la patrona de la capital alavesa fue retirada de su hornacina para renovar su imagen. Atrás queda un duro trabajo en el que la figura se esculpió en piedra, se policromó una nueva talla -de iguales proporciones a la original- para sustituir a una ya deteriorada estatua. Y, después de tanta espera, la Virgen Blanca regresó ayer a casa, en la víspera de su día grande. Cientos de vitorianos asistieron a la presentación de la nueva imagen que preside desde ayer la balconada de San Miguel. Un momento histórico para la ciudad que estuvo acompañado de una gran celebración.
A las 12.30 horas comenzó la misa pontifical en la iglesia de San Miguel, que el Obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, calificó como una «preparación espiritual para la belleza de nuestras fiestas». El templo estaba repleto de fieles que esperaban con afán conocer el nuevo rostro de su patrona para «sentir su cercanía». Jaime Iglesias y su mujer Begoña Barri se acercaron a la iglesia para poder verla y estaban «expectantes». Tuvieron que esperar hasta las 13.15 horas, momento en el que el Obispo dio paso a los actos de bendición.
Una repleta balconada de San Miguel esperaba impaciente a que se descubriera la vitrina -cubierta por una tela con el escudo de la Cofradía de la Virgen Blanca-. «Está muy bonita», «es preciosa» y «es idéntica a la anterior» fueron algunas de las frases que exclamaron los presentes -cámara en mano-. Tres monjas aprovechaban la ocasión para posar bajo la hornacina e inmortalizar el momento.
Una procesión de representantes de la Cofradía y del Consistorio -acompañados de doce faroles- se colocaron frente a la Virgen y junto al Obispo de Vitoria para bendecir la talla. «Bienvenida a casa, sigue rogando por todos los vitorianos», le solicitó Ricardo Sáez de Heredia, abad de la agrupación.
Vitoria estrenó una Virgen Blanca «del siglo XXI, símbolo de la modernidad», como la calificó la Diputada de Euskera, Cultura y Deportes, Lorena López de Lacalle, que se mostró «muy emocionada» por el momento.
«Incompleta»
El alcalde, Patxi Lazcoz, aprovechó para agradecer a la Cofradía y a las empresas que han realizado la réplica todo el empeño que han puesto para conseguir que la imagen «esté en la hornacina en el plazo previsto». El alcalde recurrió a la reciente «modernización» de la plaza de la Virgen Blanca para asegurar que el espacio estaba «incompleto» sin la Virgen en su hornacina. Además, pidió a la patrona «protección» para todos los vitorianos.
Tras la bendición del Obispo, los presentes cantaron al unísono el 'Ave María de la ciudad de Vitoria', -compuesto por Luis Arámburu y Venancio del Val- y el 'Himno a la Virgen Blanca'. Los actos terminaron con un aurresku y un grito unánime: «¡Viva la Virgen Blanca!».
Pese a las altas temperaturas, los vitorianos aprovecharon para observar más de cerca la réplica. Elvira Conde se mostraba «encantada» con la nueva imagen de la patrona, al igual que Ana Rosa Tejada que aseguró que era «muy bonita». José Luis Sagastegi, investigador y miembro de la Cofradía de la Virgen Blanca, aseguró que antes acudía con frecuencia «a saludar» a la Virgen y que estaba «deseando» que regresara a su hornacina.