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Los Juegos de Pekín son una gran ocasión para redondear los éxitos de la Eurocopa, Nadal o Sastre

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Que no acabe el año. Es el sueño del deporte español, que a lo largo de 2008 parece bendecido y no para de acumular éxitos. Los triunfos se amontonan con el paso de los meses, caen barreras que parecían muros infranqueables, como la Eurocopa de fútbol o el triunfo de Nadal en Wimbledon, y da la sensación de que ahora cualquier meta parece accesible, que todos los complejos han quedado atrás. Pero falta el gran reto. Los Juegos Olímpicos, el evento rey de los deportes donde España, salvo el año mágico de Barcelona'92 y Atenas'04, no ha rayado a gran altura. Y por ello, en plena borrachera de euforia, es lógico pensar que estamos ante la hora del desquite, en el momento de ratificar que el deporte español vive sus días de gloria.
Las apuestas ya están sobre la mesa. A falta de cinco días para que arranque el evento olímpico, hay pronósticos de todo tipo, aunque la inmensa mayoría de marcado carácter optimista. Los hay explosivos, que consideran que se pueden superar las 22 medallas que marcan el hito histórico de los Juegos de Barcelona, con 13 de las preseas de oro. Otros, más prudentes, creen que se puede llegar a las 20, por encima de las 19 de Atenas'04. Y los hay como el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, que apunta a seis oros, sin añadir el número total de metales que se traerá la delegación española de Pekín.
Visto lo que ha sucedido este año, es lícito entender que todas las previsiones tengan su punto de euforia. El deporte español se ha convertido en el centro de atención durante los últimos meses, más acentuados en un verano en el que, como decía L'Equipe, diario deportivo francés de referencia, «L'Espagne en été de grace», un juego de palabras que une el estado de gracia del deporte con su hegemonía durante en la época estival.
La llegada de Rafa Nadal al número uno de la ATP es el último éxito de una larga lista en la que el tenista balear tiene una notable presencia. Destronar al suizo parecía algo imposible, dada la fortaleza que había demostrado, pero esta temporada Nadal está intratable. Suma torneo tras torneo y, si otros años dominaba en tierra batida, ahora también brilla sobre el resto de superficies, como la hierba. Primero se hizo con su cuarta victoria consecutiva en Roland Garros, y después se centró en su gran sueño. Tenía entre ceja y ceja ganar Wimbledon y no ha parado hasta conseguirlo. 40 años después de que lo hiciera Manolo Santana, el tenista mallorquín levantó el trofeo de vencedor en el 'All England Club' tras una memorable final a cinco sets frente a Federer que pasará a la historia del tenis como una de las mejores jamás disputadas.
La reconquista del torneo británico duró casi lo mismo que la Eurocopa de fútbol, 40 años por 44. Que la selección española ganara algo importente pareció en ciertas épocas una quimera, pero lo cierto es que en la Eurocopa de Austria y Suiza, España bordó el fútbol, dejó de lado todos sus temores -incluidos Italia y los cuartos de final- y alcanzó un título deslumbrante tras arrollar a Rusia en semifinales y acabar con la resistencia de Alemania en la final. La imagen de Iker Casillas levantando el trofeo de campeones en el Erns Happel de Viena perdurará en las retinas de todos los que vivieron aquel momento durante muchos años. Y Luis Aragonés, cuestionado durante muchos meses, dejó la selección por la puerta grande, como un héroe.
El año del ciclismo
El ciclismo es otro de los deportes que ha dado grandes alegrías. Pese a los nubarrones en forma de dopaje que nublan a veces el horizonte, lo cierto es que España centra la atención del pelotón mundial, no en vano Alberto Contador ganó el Giro y Carlos Sastre se acaba de convertir en el séptimo español que gana el Tour. Vencer en los Juegos, la Vuelta y el Mundial sería el reto soñado para echar el cerrojo a un año histórico.
Dentro de los hitos individuales habría que destacar la hazaña de Gemma Mengual en los Europeos de natación, donde sumó cuatro medallas de oro, el éxito de Pau Gasol de convertirse en el primer baloncestista español en disputar una final de la NBA, la imparable trayectoria que ha mantenido Javier Gómez Noya en la Copa del Mundo de triatlón o el reciente récord del mundo de Paquillo Fernández en los diez kilómetros marcha, por poner los ejemplos más destacados.
En el ámbito de deportes colectivos, el Ciudad Real conquistó el campeonato de Europa de balonmano, mientras que la selección española masculina revalidó el Europeo de hockey patines y confirmó que es una potencia en esta disciplina.
Con todos estos éxitos, no es descabellado pensar que España puede redondear sus resultados en los Juegos de Pekín, porque mimbres hay para tratar de acercarse al registro histórico de Barcelona'92. 22 medallas es una cifra considerable, pero hay que recordar que España estuvo muy cerca hace cuatro años en Atenas de alcanzar ese registro, y que muchos de aquellos que estuvieron en la cita griega han alcanzado ahora la madurez como deportistas. Una generación cuyos resultados se ven ahora tras años de esfuerzo y dedicación, según se ha encargado de recordar el presidente del COE Alejandro Blanco. «No se trata de un momento coyuntural. Los trabajos, los entrenamientos... todo ha mejorado. La vocación del deporte español sigue siendo estar en la élite», señaló.
En declaraciones previas al viaje de la primera parte de la delegación española hacia China, el máximo dirigente del deporte olímpico español calificó el trabajo de las federaciones como «extraordinario, y me quedo corto». «Los resultados están ahí. Es imposible sacar resultados si tu federación no funciona. En España están haciendo un gran trabajo junto con el CSD».
«Llevamos un equipazo. Los resultados están ahí y creo que vamos a Pekín con las mayores posibilidades de éxito. El ciclo olímpico 2004-2008 es el mejor de nuestra historia gracias a los deportistas, técnicos, clubes, federaciones, a los dirigentes deportivos, a los políticos, a los medios de comunicación, a las empresas, al CSD, a las familias y a los amigos que dan estabilidad al deportista. Por eso hemos logrado tan buenos resultados. Son deportistas consolidados, algunos no se han bajado del podio en cuatro años», recordó.
Una lista de candidatos
En fin, que lo que falta es poner la guinda al pastel. Blanco cita seis medallas de oro, al menos, y en un primer repaso a la lista de posibilidades, aparecen nombres ya conocidos y laureados esta temporada, como los de Alberto Contador, Paquillo Fernández o Rafa Nadal. En el ciclismo se vuelven a poner grandes esperanzas. «Que siga la racha», parece ser el deseo desde el COE. Y lo cierto es que el circuito se muestra favorable a los intereses de un potentísimo equipo español formado por el ganador del Giro, el del Tour Carlos Sastre, el tricampeón del mundo Oscar Freire, Samuel Sánchez y Alejandro Valverde.
Paquillo Fernández, como reconoció a finales del pasado año a este periódico, solo piensa en el oro olímpico en 20 kilómetros marcha, donde se volverá a ver las caras con su eterno rival, el ecuatoriano Jefferson Pérez. El de Guadix lleva todo el año trabajando para llegar en plenitud a Pekín y su reciente plusmarca mundial parece confirmar que va por el buen camino.
Y Rafa Nadal a lo suyo. El balear está intratable esta temporada y en los Juegos volverá a ser el favorito para hacerse con el oro, con permiso de un Roger Federer que este año parece estar un peldaño por debajo de su nivel habitual.
Pero hay más. La selección española de baloncesto es puro espectáculo en la fase de preparación que lleva a cabo desde hace un mes. Los hombres de Aíto García Reneses se muestran imparables y, aunque Estados Unidos, de la mano de Kobe Bryant, infunden respeto, todo puede pasar. Pau Gasol, Calderón, Rudy Fernández y compañía venderán cara su derrota.
Dentro del equipo nacional hay un grupo de deportistas que quiere hacer historia y seguir en lo más alto tras sus anteriores éxitos olímpicos. Es el caso de Iker Martínez y Xabier Fernández dispuestos a repetir el oro que lograron hace cuatro años en la clase 49er de vela, mientras que Gervasio Deferr busca su tercer oro olímpico después de ganar en salto de potro en Sydney y Atenas y David Cal busca dos oros después del oro y la plata de Atenas.
A este grupo se puede añadir a dos ex campeones olímpicos, como la judoka Isabel Fernández, oro en Sydney 2000, bronce en Atlanta'96 y que busca una despedida por todo lo alto a sus 36 años, lo mismo que el ciclista Joan Llaneras, oro en Sydney en puntuación y plata en Atenas'04.
Juan Carlos Higuero, Marta Domínguez, Mario Pestano, José Antonio Hermida, Gemma Mengual, Erika Villaécija, Juan Antonio Ramos... La lista de aspirantes a las medallas es amplia para rubricar el año de oro del deporte español. Pekín aguarda. Es hora de competir.
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