El asalto al número uno de Rafael Nadal es sólo una cuestión de tiempo. Tras la derrota de Roger Federer en los octavos de final del Masters Series de Cincinnati en la madrugada de ayer, al mallorquín le basta con ganar a Nicolas Lapentti (89 del mundo) en cuartos de este torneo, ronda disputada en la madrugada de hoy, para asegurarse matemáticamente el alcance de la cima del tenis. Daría igual lo que hiciera en los Juegos Olímpicos de Pekín. Tan sólo tendría que esperar al lunes 18 de agosto para que actualice los puntos de los dos mejores tenistas del mundo la computadora de la ATP, una compleja máquina por lo que se ve, ya que ayer nadie coincidía en determinar cuánto tiempo le falta al manacorí para cumplir su sueño.
Tal era el lío matemático que tras superar en la madrugada de ayer a Tommy Haas en octavos (6-4 y 7-6), ni el propio Nadal las tenía todas consigo: «Creo que si gano el próximo encuentro, seré número uno en dos semanas. Así que no importaría si caigo en la primera ronda de los Juegos y Roger gana, ¿no?».
Pues así es. Con una victoria más el deportista español alcanzará la cumbre del tenis. Los próximos resultados determinarán cuándo ocurrirá a consecuencia del complejo sistema de la ATP. Así, si el mallorquín se impone en el torneo de Cincinnati, el lunes se despertará como número uno. En cambio, si pierde la final, tendría que esperar al lunes 11 de agosto. Y si cae en semifinales, al 18. Todo gracias a que Ivo Karlovic (el 22 del mundo) superó a Federer en octavos de final del torneo estadounidense (7-6, 4-6 y 7-6).
El jugador suizo prosigue así su cuesta abajo en un año en el que además de caer en su campeonato, Wimbledon, está a un paso de perder una corona que ha retenido durante cuatro años. La derrota en Londres ha lastimado su entereza psicológica. Después de un choque maratoniano que se prolongó durante casi cinco horas, con dos recesos por la lluvia, Nadal batió al número uno por 9-7 en el quinto set y ganó su primer título en la hierba inglesa a un rival que, desde ese día, no ha levantado cabeza.
«No me importa»
El helvético se apresuró ayer a comentar que no le preocupa demasiado descender en la lista de la ATP. «No me importa perder el número uno. La realidad es que Nadal está haciéndolo bien y yo lo he hecho bien en el pasado. Este año fue duro, supongo que por el inicio de la temporada. Pese a todo, sigo pensando que ha sido un curso bueno. Tengo la esperanza de que lo demostraré en los Juegos Olímpicos y en el Abierto de Estados Unidos. Estoy entusiasmado con miras a los próximos dos torneos. Son realmente los que pueden cambiar este ejercicio de uno bueno a uno fenomenal», declaró Federer en un día en el que no todo fueron malas noticias para él. Según informó el Comité Olímpico suizo, el tenista será su abanderado en la ceremonia de apertura de las Olimpiadas.