La fatalidad se cebó ayer con una familia de la localidad catalana de Olot. Un descuido de la pareja, padres de gemelos, cuando cargaban las maletas en el coche para salir de viaje hizo que no se percataran de que habían metido una canastilla en el maletero con uno de sus hijos recién nacidos dentro. En una parada que hicieron, una hora después, se dieron cuenta del error. El bebé, de 25 días, sufría ya lesiones irreversibles. El juez no les imputa ningún delito, y los Mossos d'Esquadra, que abrieron una investigación para aclarar lo ocurrido, dieron el caso por cerrado ayer mismo y calificaron el hecho como «una terrible desgracia».
El trágico error tuvo que ver con que los padres viajaran en dos coches diferentes hacia su destino de vacaciones en la comarca gerundense de La Garrotxa. Poco antes de las doce de la noche del miércoles, la pareja cargó las maletas, sillitas y coches de sus pequeños en los maleteros de los dos vehículos. El padre declaró a los Mossos d' Esquadra que metió una canastilla junto al equipaje sin darse cuenta de que uno de sus bebés estaba dentro.
El matrimonio inició el viaje, cada uno en un vehículo. El padre pensó que los dos pequeños iban con su mujer. La madre, sin embargo, sólo llevaba a uno de sus hijos, convencida de que su marido había instalado al otro bebé en su coche. Tras una hora de trayecto hicieron una parada para descansar en la población de Sant Pau de Seguries. Allí se dieron cuenta de su equivocación y descubrieron, con horror, la macabra escena: Uno de sus hijos agonizaba en el maletero, dentro de su canastilla. Estaba inconsciente, apenas con un hilo de vida.
Descuido
El padre lo trasladó al hospital. El pequeño ingresó a la una de la madrugada de ayer en el centro hospitalario San Jaume de Olot. Los médicos sólo pudieron certificar su muerte. La Policía encargada de la investigación, las instituciones catalanas y el juzgado que investigó la muerte del bebé aclararon desde el primer momento que se había tratado de un «trágico descuido». Fuentes de Acción Social de la Generalitat indicaron que es una familia estructurada y sin problemas de convivencia.
Una asistente social de la Dirección General de la Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat estudiaba ayer el entorno familiar de la pareja para comprobar si los padres están en condiciones de atender a su otro hijo, o era necesario solicitar el apoyo de algún allegado que pudiera hacerse cargo del bebé.