Ojeroso por el 'jet lag' -llegó de Argentina la noche del martes-, Matías Nocedal prensa sus descomunales manos sobre el balón. Desde ayer realiza un plan de trabajo personalizado. Tratará de impresionar a Dusko Ivanovic y hacerse un hueco como tercer base del TAU, al que le liga un contrato hasta 2014.
-¿Hoy, Vitoria y el Baskonia están más cerca que nunca?
-Es muy probable pero no por eso cambia mi mentalidad, que fue siempre la de mantener la tranquilidad y saber lo importante que es el trabajo diario. Por más que eso sea así, sinceramente te digo que no me cambia la cabeza ni me genera nervios ni nada malo.
-Es baskonista desde primavera de 2006. ¿En qué ha cambiado aquel adolescente desde entonces?
-Tengo más experiencia. Mi primer año tuve más trabajo táctico y técnico en Vitoria. El segundo fue más de experiencia personal en equipos como el Bruesa y el Mérida. También tuve dos torneos con mi selección nacional que también me sumaron mucho.
-¿Sin paciencia no hay paraíso?
-Sí, sí. Eso muy cierto.
-Y éste parece que puede abrírsele este mismo verano.
-Es probable, pero también pueden pasar muchas cosas. Mira Nocioni. Jugó primero en el TAU, luego fue a la LEB, después volvió, ahora está en la NBA y es campeón olímpico con Argentina. Si bien es importante quedarse, no es para nada definitivo.
-¿Jugar poco pero aprender de un club puntero o seguir fogueándose en una liga menor?
-Las dos pueden ser positivas. Depende de la situación.
-¿Es consciente de que esto es un maratón? Salen muchos y un puñado llega a la meta, la élite.
-Lo fundamental es no perder la calma. El tiempo te pondrá en tu lugar. Si uno está tranquilo, trabajando día a día y dando el máximo, no hay por qué perder la calma.
-Hace dos años citaba a Lakovic o Basile como sus espejos. ¿Ahora?
-Uno va cambiando las ideas. A día de hoy no tengo un espejo fijo. De muchos jugadores tomo muchas cosas. Eso lo saqué de un entrenador de 'voley' argentino que se llamaba Velasco. Una vez que le preguntaron por Menotti o Bilardo, dijo que no creía en dos opciones, sino que de todos los buenos tomaba algo y tenía que aprender.
-¿Aún es el TAU «el club europeo que mejor trata a los jugadores»?
-Sobre todo porque es un club que ficha pocos jugadores (para la formación), así que, por descontado, se desviven y preocupan por 'vos'.
-¿Y sigue a la cabeza en popularidad en la Argentina baloncestística?
-Los que están en el ambiente del 'basquetbol' sí lo tienen como el más querido. Es el que más argentinos tuvo. Cuando era pequeñajo tenía pósters del TAU.
-Llega con el oro en el Panamericano sub'18 bajo el brazo.
-Para todos los que formamos parte fue lo más lindo que nos pasó hasta ahora en nuestra vida deportiva. Aparte de la forma en que se dio, ganamos a Canadá, Puerto Rico o Estados Unidos. Y a todos por más de diez.
-Allí actuó más de escolta.
-En realidad, en la selección han tendido a utilizarme de escolta. Pero en los finales de los partidos tiraba a jugar más de base.
-¿Qué sabe de Dusko?
-He oído que tiene fama de duro, que saca todo lo bueno de uno. Me han dicho que después de una pretemporada con Dusko te haces jugador de baloncesto. Ojalá que sí.