El portavoz del PP en las Juntas Generales, Javier de Andrés, volvió a acusar ayer al diputado general, Xabier Agirre, de «manipular» las cifras del sobrecoste en la construcción de la autopista que el próximo año unirá Vitoria y Eibar (AP-1). En una entrevista publicada en EL CORREO, Agirre avanzó que a falta de las certificaciones finales, el desvío «heredado» del Gabinete Rabanera (PP) podría rondar los 50 millones de euros, el doble de lo ya anunciado en octubre por el diputado de Obras Públicas y Transportes, Luis Zarrabeitia.
Pese a lo abultado de la cifra -más de 8.000 millones de pesetas para 15 kilómetros de carretera-, el PP sigue manteniendo que la previsión del tripartito foral dista años luz de la realidad ya que el sobrecoste, a su juicio, podría variar un 5% (unos 7 millones) respecto al presupuesto de la obra adjudicada, un porcentaje «normal» en infraestructuras de este calado.
Para los populares, las discrepancias no deben centrarse tanto en el montante económico, como sí en el procedimiento utilizado para deducir ese sobrecoste. Como recalcó De Andrés, hay que tomar el precio al que se adjudicaron las obras y compararlo con la certificación final. «Y si se sigue este modelo, que es el que se toma como referencia en todas partes, la variación rondará el 5%, si nuestras estimaciones no han cambiado», apostilló.
Las críticas del PP se centran en que el Gobierno foral está tomando como referencia «una previsión» y no las cifras reales de adjudicación. «Los 120 millones de euros que en 2004 aprobaron las Juntas era una mera estimación. No había proyecto concretos, así que no podíamos saber el coste exacto de la construcción», recalcó el líder del PP alavés.
Para el principal partido de la oposición, aún existen incógnitas que despejar y algunas, de bastante calado. Es el caso de la construcción del túnel de Arlabán, ubicado en la frontera entre Álava y Guipúzcoa. Sus 3,3 kilómetros lo convertirán en la galería subterránea más larga de la red viaria del País Vasco. Su complejidad constructiva se ha visto agravada por la aparición de anhidritas -sulfato que tiende a aumentar su volumen un 60% por el efecto de la hidratación-. Tanto, que el túnel se ha convertido en el principal foco del retraso de un año que arrastra la autopista.
Liquidación final
Guipúzcoa ha asumido de forma íntegra la construcción de la galería, aunque la sociedad foral Vías de Álava S.A. (Viasa) sufragará una tercera parte del coste de la construcción en proporción a la parte del trazado que transita por suelo alavés. «Hay que esperar a las liquidaciones finales para ver qué incluyen en el sobrecoste que anuncian, pero todo apunta a que buena parte vendrá del túnel de Arlabán, el único tramo que nosotros no construimos», recalcó De Andrés.
La Diputación no cerrará las liquidaciones finales hasta después de las vacaciones de agosto. Será entonces cuando las cifras den o quiten razones a unos y otros. De nuevo, la AP-1 volverá a estar en el punto de mira de las Juntas, como ya lo estuvo en 2005, cuando una comisión de investigación advirtió de la existencia de un «desfase económico de entre 29 y 54 millones».