El consejero de Interior, Javier Balza, descartó ayer cualquier negociación con ETA. Dicho así podría parecer un significativo desmarque respecto a lo que propugna su partido, el PNV, en la ley de consulta -el final dialogado- y un nítido respaldo a lo que defienden en público PSOE y PP en su renacido pacto contra el terrorismo. Pero el representante del Gobierno vasco, tras reunirse con el alcalde de Getxo para analizar los planes «macabros» que tenía el 'complejo Vizcaya' en el municipio, matizó que su declaración hay que entenderla en el momento actual de «ofensiva terrorista». Es decir, que no cabe hablar con los violentos en plena escalada de atentados; que hoy por hoy el diálogo no se debería utilizar como estrategia partidista.
«Ninguna vía política puede abrirse con la organización terrorista con el mantenimiento de la violencia», proclamó el jefe de la Ertzaintza. Balza aclaró que su mensaje no supone una contradicción con la estrategia oficial del PNV ni con el escenario de negociación que dibuja el plebiscito de Ibarretxe. «Ahora, no estamos en esa fase de final dialogado. Nuestra prioridad actual es la seguridad», insistió.
Javier Balza realizó estas declaraciones al término de una reunión con el alcalde de Getxo, Imanol Landa, y con los mandos de la Policía Municipal de esta localidad, con quienes analizó la aplicación de medidas de prevención para hacer frente a la amenaza terrorista, renovada por el 'complejo Vizcaya'. El talde, desarticulado por la Guardia Civil en una operación coordinada por el juez Garzón, pretendía cometer mañana, festividad de San Ignacio, un «atentado fuerte» en el municipio contra un furgón de la Ertzaintza. Ni Landa ni Balza dieron detalles de las pretensiones de los terroristas, aunque ambos se esforzaron por enviar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.
«Repudiamos de forma radical la violencia de ETA, cuyo zarpazo sufrimos por la obsesión enfermiza que tiene la banda terrorista con Getxo», reiteró el alcalde. Desde el año 2000, seis coches bombas han explotado en el municipio, especialmente castigado en Las Arenas y Neguri.
En este contexto, el consejero de Interior reconoció que la Ertzaintza es «uno de los objetivos prioritarios para la organización terrorista». Pero defendió la firmeza ante la escalada de violencia y abogó por hacer frente a su ofensiva con «otra ofensiva» liderada al alimón por instituciones y formaciones políticas. «ETA no va a conseguir nada. No cambiará ningún planteamiento de ningún partido. Al revés, cada uno nos vamos a reafirmar más en el rechazo rotundo y en la negación a la apertura de diálogo alguno con la organización terrorista», subrayó Balza, en lo que parecía un claro desmarque sobre la postura que encarna Ibarretxe e, incluso, la tesis oficial del EBB.
Pacto Zapatero-Rajoy
Se trata de matices muy sensibles para los partidos, en un momento de marcaje al rival. El diputado jeltzale Josu Erkoreka aseguró el lunes que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le había confesado que el pacto antiterrorista acordado con Mariano Rajoy no excluía el mentado final dialogado, aunque lo concebía sólo en una última fase y siempre que la banda armada reconociera con antelación su derrota. Erkoreka necesitó de esta declaración para mostrar «cierta sintonía» con el líder del PSOE, aunque horas después la ejecutiva de su partido se alejó y endureció el discurso por el rechazo de Zapatero al plebiscito.
A preguntas de los periodistas, el consejero de Interior clarificó después el laberinto semántico de su discurso. Recordó que el Gobierno vasco tiene «una apuesta clara» por el final dialogado que incluye la consulta, siempre que los terroristas manifiestan previamente y «de forma inequívoca» su voluntad de dejar las armas «de una vez y para siempre». En su opinión, este mensaje «no es novedoso», pues está recogido en el Estatuto de Gernika.
Balza usó ese argumento para acotar su declaración inicial. «Final dialogado es diálogo, pero es final. Y ahora no estamos en ese momento, sino que sufrimos una ofensiva», explicó en una rueda de prensa junto a la casa consistorial de Getxo. «Ninguna vía política puede abrirse con el mantenimiento de la actividad terrorista», insistió.
De hecho, el consejero de Interior advirtió de que «el riesgo de atentado continúa», pese a la caída del 'complejo Vizcaya'. «No tenemos dudas de que hay miembros de ETA activos en Euskadi, y con infraestructura», alertó.
El representante del Gobierno vasco midió su valoración sobre el pacto contra el terrorismo renovado por Zapatero y Rajoy. «Antes fue más antinacionalista que antiterrorista. Veremos ahora, puede que tenga un planteamiento más abierto». En este sentido, reclamó «más acciones que palabras» y reiteró la necesidad de que la Ertzaintza pueda trabajar contra ETA en Francia, en colaboración con las fuerzas de seguridad españolas y francesas. «Eso es política antiterrorista de verdad».