Miles de nacionalistas serbios volvieron a tomar ayer las calles de Belgrado para mostrar su apoyo al ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic, acusado de genocidio y crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), mientras las autoridades del país balcánico continúan sin decidir su extradición a La Haya. Para muchos serbios, Karadzic es un héroe nacional que defendió la nación tras la desintegración de Yugoslavia. Por la mañana llenaron la capital con cientos de carteles con su imagen y llamaron a asistir a una gran manifestación pacífica que reuniera a decenas de miles de personas. «Esta protesta será un símbolo de resistencia, un símbolo de aquellos que aman la libertad más que ninguna otra cosa», señaló Aleksandar Vucic, del Partido Radical Serbio (SRS) una de las formaciones políticas más fuertes.
Sin embargo, la asistencia a la marcha no respondió a las expectativas de los organizadores. Según estimaciones policiales difundidas por la emisora B92, apenas 9.000 personas participaron en la protesta, mientras que la agencia serbia Beta informó de que el número de asistentes fue de unos 10.000. Unas cifras que se quedaron muy cortas comparadas con los cientos de miles que se movilizaron el pasado mes de febrero contra la proclamación de la independencia de Kosovo, en una jornada en la que grupos violentos atacaron la Embajada de Estados Unidos y de otros países occidentales.
Los manifestantes corearon el nombre de Karadzic y lanzaron insultos contra el presidente proeuropeo, Boris Tadic. Al mismo tiempo portaban banderas del Partido Radical y de Serbia y pancartas con fotos de Karadzic y del líder de los radicales, Vojislav Seselj, quien es juzgado por el TPIY. El también opositor y nacionalista Partido Democrático de Serbia (DSS), del ex primer ministro Vojislav Kostunica, y su aliado Nueva Serbia (NS), de Velimir Ilic, expresaron asimismo su apoyo a la protesta.
Controles de seguridad
La Policía serbia desplegó grandes medidas de seguridad y reforzó la presencia de agentes en las calles para evitar incidentes. Según radio B92, antes del inicio de la concentración las fuerzas de seguridad inspeccionaron con perros la céntrica plaza belgradense de la República para detectar si había explosivos. Los agentes protegieron todas las instalaciones de importancia de la ciudad y los lugares en los que podrían producirse altercados.
Numerosos policías formaron varios cordones frente al departamento especial de crímenes de guerra del Tribunal de Belgrado, en cuyas dependencias penitenciarias se encuentra detenido Karadzic. Igualmente se fortaleció la seguridad en varias sedes diplomáticas.
El SRS había prometido que la marcha sería «pacífica y digna» e informó de que su personal vigilaría para que todo transcurra en orden. Después de la concentración, en la que expresaron sus exigencias a las autoridades, los radicales iniciaron la manifestación de protesta por las calles de la capital. Karadzic fue arrestado el día 21 en las proximidades de Belgrado, donde vivía bajo identidad falsa. Se espera ahora su extradición a La Haya, donde se llevará a cabo el proceso a 'el carnicero de Sarajevo'.