La compañía alavesa Aernnova -la antigua Gamesa Aeronáutica- anunció ayer el que se considera como principal contrato de la industria vasca del sector en toda su historia. Se trata de un acuerdo con el consorcio Airbus para diseñar, desarrollar y fabricar el estabilizador horizontal y el elevador del A-350. Un modelo de avión que el constructor aeronáutico tiene en su fase final de diseño, cuyas primeras unidades se entregarán en el año 2013 y que tendrá tres configuraciones distintas, con capacidades de entre 270 y 350 pasajeros.
Las negociaciones entre Airbus y Aernnova se han desarrollado durante aproximadamente un año. La importancia del contrato anunciado ayer está ligada a las características tecnológicas del producto pero, especialmente, a las magnitudes económicas del mismo. Airbus y Aernnova, según el acuerdo, estarán vinculadas en este proyecto durante toda la vida útil del A 350, que se prolongará durante cerca de 40 años. Así, la firma alavesa entregará componentes fabricados en sus instalaciones y con destino a este avión por un importe estimado en 100 millones de euros anuales, al menos durante los primeros diez ejercicios. Ello supondrá, tan sólo por efecto de este contrato, un incremento anual de sus ventas del 20%. Según los cálculos realizados por la propia empresa, la facturación que obtendrá Aernnova por este contrato y hasta su finalización puede superar los 3.000 millones de euros.
2.000 empleos
La empresa, que tiene como accionistas principales a la Caja Castilla-La Mancha y a miembros de su equipo directivo, invertirá en este proyecto una cifra aproximada a los 250 millones de euros. La generación de empleo derivada de este acuerdo, según fuentes de Aernnova, se acercará a los 2.000 puestos de trabajo.
Al menos una parte del trabajo derivado de este contrato, el que corresponde a las fases de ingeniería y desarrollo, se concentrará en las instalaciones que la empresa tiene en el Parque Tecnológico de Álava. Según las estimaciones que manejan los directivos de la firma aeronáutica, durante los próximos cuatro años un centenar de ingenieros estarán dedicados por completo a este proyecto. Sin embargo, se mantiene todavía como incógnita la ubicación de la nueva factoría que Aernnova deberá construir para atender la fabricación de las piezas comprometidas con Airbus, cuyo montaje final se realizará en plantas que tiene el consorcio en el territorio español.
Fuentes de la empresa precisaron que el proyecto es de tal dimensión e importancia que, previsiblemente, obligará a realizar una reorganización de buena parte de la compañía y de los trabajos asignados a cada una de las factorías. La construcción de la nueva fábrica, con toda seguridad, será objeto de un proceso de negociación de la empresa con diversas comunidades autónomas, a la búsqueda de las mejores condiciones -localización de terrenos, ayudas a la formación, logística, etc.- para una implantación de este tipo. En la actualidad, la sociedad que preside Ignacio López Gandasegui, tiene instalaciones de producción no sólo en Álava, sino también en Galicia, Madrid, Andalucía y Aragón. Además, tiene ya presencia industrial en Brasil, México y Estados Unidos. La facturación prevista para este año se sitúa en torno a los 500 millones de euros y da empleo a un total de 3.900 personas, la mayor parte de alta cualificación.