Un barranquista vizcaíno de 34 años, Iban Ozamiz Ibarra, falleció el sábado por la tarde cuando practicaba este deporte en la zona de Laruns (Pirineos Atlánticos). El joven, vecino de Mungia, descendía en compañía de otros tres amigos el cañón conocido como 'Valentín', que estaba muy crecido, cuando al llegar a una cascada el grupo instaló un rappel para superar el salto.
Según informaron fuentes de la Gendarmería de Alta Montaña de Oloron Saint-Marie, equipo encargado del operativo de rescate, al descender el joven se cayó en una poza muy profunda y allí, la fuerza de los remolinos que forma el agua le enredó con la cuerda y le arrastró al fondo. Sus compañeros le vieron desaparecer bajo la superficie e intentaron salvarle, pero no pudieron evitar que se ahogara.
La misma fuerza del agua le golpeó contra las piedras del fondo y le hizo perder el sentido. Un miembro del grupo consiguió salir del cañón y alertó a la Gendarmería de Oloron poco antes de la seis de la tarde. La Gendarmería envió un destacamento de especialistas a la zona. Descendieron al interior del cañón y evacuaron a sus otros dos compañeros, que estaban muy nerviosos, pero no pudieron recuperar el cadáver de Ozamiz.
Los gendarmes del GHM de Oloron constataron que era imposible rescatar al desaparecido, debido al alto volumen del agua que presentaba el torrente, recrecido tras las tormentas de los últimos días. Avisaron a la Gendarmería Náutica de Hendaya, que ayer por la mañana envió un grupo de submarinistas y consiguió recuperar el cuerpo.
Ozamiz y sus tres compañeros eran barranquistas experimentados. Estaban federados y hacían frecuentes escapadas a los Pirineos para prácticar su afición. El joven fallecido era, además, un experto montañero. Pertenecía al Grupo de Rescate de Montaña de la Cruz Roja en Uribe Aldea, que tiene su base en Arriluce (Getxo).
Barranco peligroso
Los tres deportistas vizcaínos habían llegado a la zona para practicar 'cañoning' el pasado viernes 25 de julio. Los gendarmes de Oloron señalaron que el accidente no se produjo por falta de técnica, sino porque las Gorges del Valentin, con 1.000 metros de longitud y un desnivel de 100 metros, están consideradas por los barranquistas franceses como muy peligrosas.
Pertenecen al conjunto de cañones o 'gorges' de Escanat, se encuentran en el área pirenaica del Plateau de Batch, en el valle de Ossau (Bearn). Se trata de cañones muy 'encajonados', técnicos y precisamente por ello, poco frecuentados por los aficionados. De hecho, el grupo de aficionados vascos era la primera vez que lo recorrían.
«Solía dedicar buena parte de sus vacaciones a practicar el descenso de cañones, era su gran afición. Además, le gustaba prepararse en la montaña para su labor en la Cruz Roja», explicaba ayer un compañero de la base de de Arriluce.