El centro de Vitoria volverá a contar con una comisaría durante las fiestas de La Blanca para que los ciudadanos no estén obligados a acudir a la sede de Aguirrelanda para tramitar una denuncia. Si el año pasado el servicio se realizó con un vehículo aparcado en la calle General Álava, en esta ocasión los agentes atenderán a los ciudadanos en el interior del edificio de Hacienda, en Dato.
Los portavoces policiales esperan que este recurso sirva para «procurar una atención más cercana» en unos días en los que el bullicio invade las calles del centro. En ocasiones, el desenfreno anima a actuar a los enemigos de lo ajeno, que intentan aprovechar cualquier descuido para robar objetos como teléfonos móviles o carteras.
El Ayuntamiento puso a prueba una comisaría móvil el año pasado. La Policía Local utilizó una furgoneta de atestados y la colocó de forma estratégica en la calle General Álava. El resultado fue que entre el 4 y el 9 de agosto, los uniformados del vehículo tramitaron 32 de las 136 diligencias efectuadas por la Guardia Urbana en fiestas, lo que supuso el 23% del total.
Esto animó a los responsables del Gabinete Lazcoz a consolidar la iniciativa. De hecho, y como avanzó este periódico, la Policía Municipal contará a finales de año con una comisaría móvil definitiva que recorrerá la ciudad.
La unidad de denuncias acudirá a distintos actos masivos e incluso podrá desplazarse a lugares concretos si se ha producido un incidente en el que varias personas quieran interponer una denuncia o realizar un trámite administrativo.
En todo caso, la compra del vehículo ha salido a concurso, pero la furgoneta aún no ha sido adquirida, por lo que no ha sido posible contar con ella para La Blanca. Como alternativa, los agentes estarán en el mismo lugar, pero en la planta baja del edificio del Departamento de Hacienda, entre Dato y General Álava.
Al mismo tiempo, la Policía Local volverá a realizar una campaña de vigilancia a pie de calle de la venta ambulante. Los agentes comprobarán que todas las personas que ofrecen artículos a los viandantes, como globos, camisetas, gorros o pañuelos, cuentan con el pertinente permiso municipal.
Ordenanza municipal
Al igual que el año pasado, los uniformados tendrán especial celo a la hora de «prohibir» y sancionar la venta de ciertos productos. Se trata de los punteros láser, de pistolas de juguete y de megáfonos. Estos últimos se han convertido en uno de los artículos de moda en diversas fiestas cercanas -sobre todo en San Fermín-, pero los agentes alertan de que están obligados a decomisarlos «porque imitan los sonidos de las ambulancias y de las sirenas policiales».
Al margen de estos productos, la Guardia Urbana controlará que la venta ambulante no incumpla la ordenanza municipal que la regula. Esto significa que no estará permitido comercializar «ningún artículo que pueda poner en riesgo la salud de los ciudadanos».
En el caso de que un vendedor sea sorprendido sin licencia, será sancionado con una multa de 60 euros y el decomiso de la mercancía. Si los objetos retirados disponen de materiales contaminantes, como pilas o aerosoles, la sanción será de 30 euros.