Ya lo dijo Vicky Martín Berrocal: «Lo mejor de las peleas son las reconciliaciones». Y conste que citar a Berrocal aquí y ahora es como citar a un clásico, porque ha vivido lo bastante y ha tenido novios suficientes como para entender del asunto. Todo tiene arreglo en esta vida (menos una cosa). Por eso ayer en Mallorca se pasó del ¿Por qué no te callas? Al... ¿Por qué no vamos a la playa?
Lo preguntó Hugo Chávez ante el Rey. Y don Juan Carlos bien podría haberle contestado (incluso a ritmo tropical): No vamos a la playa (cha, cha, cha...), porque preferimos las regatas (du, duá). Y es que tiene razón 'aló-presidente' cuando dice que Mallorca, con este sol, este calor y este mar color turquesa, se parece mucho al Caribe. Tanto se parece que sólo de escribir esta sencilla y relajada crónica yo ya me estoy estresaaaaaaaando.
Mallorca, isla en la que tengo el privilegio de encontrarme (trabajando, pues ya aclaró ayer el Rey, entre risas, que los periodistas no cogemos vacaciones porque él no nos deja), celebra un año más la Regata Breitling en Puerto Portals, puerto 'chic' donde los haya. La Breitling es la estrella del circuito Audi Medcup, a su vez líder mundial en regatas. Cómo será ésta que el Rey nunca se la pierde. El Príncipe, si puede, tampoco. Pero este año no ha podido, porque, literalmente, el barco se le ha ido a pique. Pasa hasta en las mejores familias...
Aún así, aquí todo es de buen rollito. 'Mood' llaman los anglosajones al estado de ánimo. Está el 'good mood' y el 'bad mood'. Pero este último, en las Baleares y en pleno verano, no abunda. 'Mood' es también el nombre del 'Beach Club' de Puerto Portals donde el jueves por la noche Codorníu ofreció una fiesta para agasajar a los regatistas. Había que ir de blanco. Pero Leonor Watling, que es muy suya, fue de azul. Y sus músicos, de negro.
A Leonor se le puede perdonar todo porque es buena actriz y encima canta sin el menor divismo. Los anfitriones le advirtieron que la actuación sería al aire libre (la cálida y envolvente noche invitaba a ello) y que la gente muy posiblemente seguiría hablando (la verdad es que no calló). Pero ella lo asumió desde el principio, porque, ya digo que aquí todo el mundo va de 'happy'. Aunque el excelente humor de Leonor tal vez se deba a que tiene la hormona del buen rollo disparada, porque está embarazada de cinco meses (y de Jorge Drexler). La cosa es que Marlango actuó a pesar del ruido reinante. Y la Watling cantó muy sentida y entregada.
Entre el público estaba Tamara Falcó. Ella sí que iba de blanco, y de Armani (como que tiene por madre a la Preysler, una gurú del 'dress-code'). La joven, que acabó en otro local trasnochando hasta las seis de la mañana con Cayetano Rivera, sonreía sin parar porque es la viva personificación del 'good mood'. A Tamara le sueltas un ¿por qué no te callas? y es probable que ella te responda con dulzura: ¿Y si vamos a la playa?