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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Política

POLÍTICA

Atutxa, Balza y Rabanera tienen una segunda vivienda en Ezcaray, a donde acude a menudo María San Gil
25.07.08 -

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Asentada a los pies de la Sierra de la Demanda, en el valle del río Oja, Ezcaray recibe de plano los saludables aires de la montaña. Cuentan en la villa riojana que a unos médicos bilbaínos les dio por prescribir estancias en la localidad a los niños que en invierno encadenaban una enfermedad tras otra. Al principio eran unas pocas familias, bien situadas socialmente, las que acudían a pasar largas temporadas.
Aquel fue el origen. Luego, ya en los setenta, llegaría el boom definitivo con la apertura de la estación de esquí de Valdezcaray, a sólo catorce kilómetros de distancia. Y el municipio resucitó de la mano del turismo; en una importante proporción, procedente de Euskadi. Los alrededor de dos mil vecinos censados en la localidad, rebasan con creces los diez mil durante los meses del verano.
Situado a hora y media de Bilbao por autopista y a unos cincuenta minutos desde Vitoria, con unos espectaculares parajes naturales, especialmente en otoño; una rica gastronomía, un bullicioso ambiente veraniego a la hora del vermú, paseos sin fin por senderos entre árboles y el atractivo añadido del esquí, centenares de vascos convirtieron Ezcaray en su segunda residencia. Entre ellos, el histórico futbolista del Athletic Telmo Zarra, que pasó los últimos días de su vida a caballo entre Bilbao y Ezcaray.
Otros aires, más libres, encuentra al resguardo del monte de San Lorenzo la ex presidenta de los populares vascos María San Gil, que se hospeda con asiduidad en un hotel del pueblo. El 'monotema' del conflicto político vasco parece allí más lejano de lo que realmente está, la amenaza y el ambiente opresivo del día a día se relajan hasta el punto de esfumarse por momentos. O el que fuera diputado general de Álava Ramón Rabanera, también del PP, con casa en la localidad. En esta zona, cruce de caminos entre Euskadi, Navarra, Aragón y Castilla, han encontrado su particular oasis el ex popular y ahora socialista Jorge Vestrynge, o políticos nacionalistas como el consejero de Interior, Javier Balza; y su antecesor en el cargo, Juan María Atutxa.
El ex presidente del Parlamento vasco tiene una vivienda precisamente en la urbanización El Cardizal, la misma en la que pasa largas temporadas la familia del juez Fernando Grande-Marlaska y que éste visita con frecuencia con su pareja. La misma, por tanto, en la que tienen casa los padres de la etarra Maialen Zuazo, convertida en una de las bases de operaciones del 'complejo Vizcaya' por el novio de la joven y jefe del grupo, Arkaitz Goikoetxea.
Vecinos indeseables
«No queremos terroristas en La Rioja», clamó ayer el presidente autonómico, Pedro Sanz, durante su visita al nuevo consultorio médico de Ezcaray. José Antonio Capellán, alcalde de la vecina Valgañón, donde se halló otro de los zulos de ETA, reconocía que la localidad se encuentra «alterada». En estas tierras se asentaron autrigones y berones, romanos, visigodos y musulmanes; vascones de la montaña alavesa y de Navarra. Pero a estos últimos visitantes no los quieren.
También los residentes de Ezcaray están preocupados. Asustados al descubrirse de golpe como sucursal del terrorismo etarra. Si son la primera plaza turística de La Rioja es porque hasta ahora los visitantes y las familias que pasan allí vacaciones y fines de semana se sienten a gusto, tranquilos. Hasta ahora. Y esperan que eso no cambie. Que siga siendo el refugio de muchos, incluidos los políticos.
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