Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Economía

ANÁLISIS

25.07.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Si tuvieron la paciencia de leerme el día en que Zapatero aseguró que su peor registro del paro sería mejor que el mejor de Aznar, quizás recuerden mi pronóstico: «Se tragará sus palabras». Me imagino que las habrá puesto a cocer, para hacerlas más digeribles, porque ya se ha incumplido su temeraria previsión. El mejor registro de los gobiernos de Aznar fue un 10,3% (cuando llegó al poder la tasa superaba el 22%) y ya estamos en el 10,4%. Aquel día, y en su afán por disminuir la gravedad de la situación, dijo lo que no debería haber dicho, pero lo malo es que aún queda mucho recorrido para engordar su error. Si le creemos de nuevo a Solbes, registraremos otros 500.000 parados más en los próximos meses y, si preferimos fiarnos de la CEOE, serán 800.000.
El Gobierno ha modificado de nuevo su previsión de crecimiento para 2008 y, como es habitual, la ha reducido. Esta vez hasta el 1,6%. La crisis se ha instalado entre nosotros a tal velocidad y el parón de la actividad es tan brusco, que tampoco el dato es seguro, a pesar de que hemos doblado ya el paso del ecuador del ejercicio. Empezamos con un 2,7% en el primer trimestre y si la media va a ser del 1,7% eso nos conduce inexorablemente a dos trimestres finales de crecimiento paupérrimo, lo que impedirá la generación de empleo y garantiza el aumento del paro. Por eso tiene su importancia la división de pareceres puesta de manifiesto en la reunión mantenida por Zapatero y Rajoy. El primero pone el acento en la protección de los parados; mientras que el segundo prefiere reforzar las medidas que reduzcan su número. Son dos formas diferentes de encarar un mismo problema. La primera más cómoda, la segunda más arriesgada. Como manda Zapatero, optaremos por la primera, pero es evidente que lo mejor sería adoptar ambas posturas a la vez. Proteger a los parados, mientras reducimos el paro. ¿A qué si?.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS