Los pleitos de Extranjería están saturando los juzgados de lo Contencioso en Euskadi, hasta el punto de que, ahora mismo, acumulan un volumen de asuntos sin resolver bastante parecido al de los que ingresan cada año. Y la situación se agravará, previsiblemente, con los procedimientos relacionados con las sanciones del carné por puntos. Así lo confirmó ayer el presidente de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Luis Ibarra, quien acompañó al presidente de ese organismo, Fernando Ruiz Piñeiro, en la presentación de la memoria de 2007.
El informe pone de manifiesto que, durante el pasado curso judicial, los asuntos penales experimentaron un aumento tras un largo periodo de retroceso. Por otro lado, la Administración de Justicia vasca acusó los efectos de la huelga protagonizada por los funcionarios entre finales del 2006 y comienzos de 2007. Los jueces de Euskadi pasaron de tener la mejor tasa de resolución de España (que mide la relación entre los que asuntos que ingresan y los que se resuelven) a ocupar el cuarto puesto en el ránking de las autonomías.
Según Ruiz Piñeiro, el País Vasco también retrocedió posiciones en los niveles de pendencia (relación entre el volumen de expedientes no resueltos a comienzos de un periodo y los pendientes al final). Si en 2006, era la tercera autonomía con mejores números en ese capítulo, un año más tarde pasó a ocupar la quinta posición. El presidente del Tribunal Superior indicó que, sumando todas las jurisdicciones (penal, civil, social y contenciosa), los procedimientos sin resolver en Euskadi equivalen al flujo de asuntos que entra en los tribunales durante un trimestre, una proporción que consideró «razonable» e incluso «positiva». Y agregó que, a grandes rasgos, un procedimiento se resuelve en el País Vasco en un plazo medio de cuatro meses y medio.
No obstante, tales estimaciones son de carácter general. Las situaciones varían mucho dependiendo de los juzgados de que se trate. Por ejemplo, la evolución de los juzgados contenciosos -que se ocupan de los conflictos judiciales provocados por las decisiones de la Adminis- tración- dista de ser buena, puesto que tardan incluso más de un año en resolver un procedimiento. Juan Luis Ibarra recordó que, aunque se han aprobado ya tres órganos judiciales nuevos, en el Tribunal Superior hay cuatro plazas de magistrado especialista que no acaban de ser cubiertas, mientras que se han multiplicado los litigios de los inmigrantes, y lo harán muy pronto los asuntos suscitados por la retirada de puntos del nuevo carné de conducir (ahora están en fase de recurso administrativo).
Regularización de 2005
En estos momentos, tan sólo la Extranjería acapara el 40% de la sentencias contenciosas y un tercio de las apelaciones de esa jurisdicción. «Aún estamos sacando adelante el 'pico' de trabajo que supuso la regularización de inmigrantes de 2005», indicó Ibarra.
De momento, la memoria presentada ayer revela que, en 2007, se iniciaron en Euskadi 5.808 asuntos contenciosos, mientras que 4.970 seguían sin cerrar. Esta última cifra supera incluso a la de los expedientes que se resolvieron (4.803).
Los jueces de lo contencioso -once juzgados en todo Euskadi y doce magistrados de Sala- dirimen habitualmente conflictos entre las administraciones, temas urbanísticos y cada vez más reclamaciones económicas de los ciudadanos contra las instituciones (el vecino que denuncia al Ayuntamiento tras haberse lesionado en una acera en mal estado).
Pero Juan Luis Ibarra alertó sobre el incremento de los procedimientos de Tráfico y de Extranjería, que, a su modo de ver, se mantendrán en el tiempo. Y avisó, en concreto, de la litigiosidad que provocarán los reagrupamientos de inmigrantes y la aplicación de la directiva comunitaria para retener y expulsar a extranjeros 'ilegales'.