El Ararteko, Íñigo Lamarca, ve «injustificado» que los hombres tengan ayudas públicas más elevadas que las mujeres en Euskadi al reclamar una excendencia en sus empresas para cuidar temporalmente de sus hijos. El Defensor del Pueblo Vasco ha solicitado a través de un escrito oficial al Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social que dirige Joseba Azkarraga (EA) que revise esta política y elimine la discriminación por razón de sexo, pues a su juicio no está acreditado que sea una medida «proporcional» ni «eficaz» para el fin que se pretende.
Así lo indica Lamarca en una de las últimas resoluciones publicadas por su oficina. En ella, estudia la reclamación de una mujer que planteó ante el Ararteko la «posible discriminación» en la que incurría el Ejecutivo autónomo al conceder ayudas económicas diferentes a hombres y mujeres dentro de su plan para facilitar la conciliación laboral y familiar. En concreto, la petición de estudio se centró en las cantidades económicas previstas para ayudar a las parejas a sobrellevar el déficit de ingresos que se sufre al solicitar una excedencia en el empleo.
Efectivamente, el decreto del Gobierno vasco que regula este ámbito prevé un trato diferente en el capítulo de ayudas si el solicitante es un hombre o una mujer. En el primer caso, para una excedencia de un año, se contempla una ayuda pública de 3.000 euros. Si se es mujer, en cambio, se recibirán 2.400 euros. El departamento de Joseba Azkarraga siempre ha defendido que el trato desigual pretende «incentivar» a los hombres. Pese a ello, según sus datos, el 6% de las peticiones de ayudas vienen firmadas por varones.
Proporcional y eficaz
El Ararteko argumenta en su análisis que las medidas de acción positiva para superar la discriminación entre mujeres y hombres deben superar varios «filtros», entre los que cita la «proporcionalidad» y la «eficacia». Ninguno de los dos «queda acreditado» en la medida del Gobierno vasco, según Lamarca, dado que, por un lado, la discriminación planteada en el decreto viene a otorgar «un mayor beneficio económico a los hombres, que estructuralmente gozan de un estatus económicamente más privilegiado». Y por otro, porque tampoco ha conseguido más que un «testimonial» aumento de peticiones por parte de los varones.