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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

crónica rosa

Belén Esteban se desgañita en dar explicaciones sobre su lista de boda

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Pelo de muñeca
Belén Esteban se baña en una piscina portátil. / EFE
Ángel Nieto ya no corre... ¡Vuela! El otro día lo vi por la tele trabajando de comentarista. Llevaba un micrófono en la mano. Hasta ahí todo normal. Lo que de verdad me llamó la atención fue su camisa. Había en ella más publicidad que en el balance oficial de los cien primeros días del Gobierno.
Nieto fue un pionero del motociclismo y ahora lo es del periodismo deportivo esponsorizado. Y me parece divino. Hace mucho que el ser humano, y antes aún el político, renunció a distinguir entre propaganda y realidad. Yo misma me he sentido estos días como viviendo dentro de un famoso 'spot' televisivo de la época de mi infancia, allá por los despreocupados sesenta.
Muchos quizá no lo recuerden, pero el anuncio tenía una alegre cancioncilla, que decía así: 'Lissy, la muñeca de los mil peinadoooos. Su pelo crece, crece. Creeeeeeeeece!' Pues bien, si alguien ha tenido la ocurrencia de fijarse en la foto que acompaña a la firma de este artículo, verá que el pelo de la cronista, en efecto, crece de un día para otro del orden de veinte o treinta centímetros. Creo que ni la muñeca Lissy llegó nunca a tanto. Pero, como pueden imaginar, en mi caso no es mérito de un cuero cabelludo prodigioso, ni obra de extensiones o peluca, sino una súbita actualización de la foto. En realidad, me habría gustado más que pusieran otra. Una en la que, en plan Ángel Nieto, se me veía con una blusa monísima, cargada de parches publicitarios, pero me temo que no iba a colar. Los periódicos no necesitan camisas con publicidad, porque ya tienen sus propios faldones.
Y, además, no es de esto de lo que quería hablar hoy, sino de Belén Esteban, cuyo pelo sí es más tipo Lissy. Igual que 'ustedes-vosotros', llevo días asistiendo con pasmo y rubor a todo lo que se cuenta en la tele sobre su luna de miel y su boda. Y lo único que he sacado en limpio hasta ahora es que Choches, la asistenta de 'Camera Café' o es prima de Belén o es que las dos proceden del mismo barrio. «¿Me entiendes?»
Lo último sobre la Esteban gira en torno a un sobre. La cosa suena a soborno. A testaferro, a Roca (qué oportuno apellido, por cierto, para referirse a la escatología financiera) y a corrupción en Marbella. Pero no. Ese misterioso sobre es el que le entregó a Belén Rosa Benito, cuñada de la difunta Rocío Jurado, como regalo de boda. Y dicen que estaba vacío...
Entregar un sobre vacío en una boda suena inquietante. Y más que tacañería parece advertencia mafiosa. Porque si lo que quieres es ahorrarte el regalo, ¿para qué vas a gastarte en un sobre? Quita, quita... Pero no. Todo era un bulo. Rosa sí le regaló algo a Belén. «Y qué más da si fue un avión o un helicóptero», ha dicho la receptora. ¿Un avión, un helicóptero? Pues sí que ha llegado arriba la Esteban. No quiero ni imaginar lo que figuraba en esa lista de boda. Pero como diría Fefé, refiriéndose a las sardinas, a los chipirones, y a sí mismo, seguro que era: «¡Bárbaro!».
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