El Saunier Duval trata de salir de la crisis provocada por el positivo de Riccardo Riccò y la expulsión de Piepoli. En una semana ha pasado de ser la estrella del Tour a buscar una boya donde agarrarse en pleno hundimiento. A Josean Fernández, Matxin, director del equipo, le quema el teléfono. Y no para de dar explicaciones. Aclaraciones. Ni en el equipo se ha acusado nunca a Piepoli de recurrir a la misma sustancia hallada en el control antidopaje de Riccò. Ni el Saunier Duval decidió nunca el traspaso de Riccò al equipo Tinkoff. Es cierto que hubo interés de la escuadra rusa por el ciclista italiano, pero el Saunier, según el técnico vizcaíno, no dio ningún paso en ese sentido.
«Todo fue una simple conversación entre Mauro Gianetti (mánager) y yo. Riccò se había revalorizado en el Giro y con su victoria en Super Besse. Sabíamos que iba a ser complicado retenerle», explica Matxin. «En ningún momento hablamos con el corredor», prosigue. El Tinkoff, el nuevo rico del pelotón, había puesto sus ojos en Riccòya antes del Tour. Sondearon la disposición de Mauro Gianetti a traspasarlo.
«No ha habido más. No hemos sospechado del corredor. Nosotros hacemos controles internos y Riccò no había tenido problemas. ¿Por qué íbamos a sospechar de él? Simplemente, nos sorprendió en el llano que iba hacia la meta de Bagneres», aclara Matxin, envuelto en la crisis que ha puesto en entredicho la continuidad del equipo. De hecho, el Saunier, incluidos los ciclistas, estudia denunciar a Riccò. Cuando el segundo clasificado en el Giro dio positivo no sólo puso su carrera deportiva contra las cuerdas, sino las de sus compañeros. Ayer, todo el equipo renovó su apuesta por un «ciclismo limpio». Y difundió un comunicado: «Nuestro manager general, Mauro Gianetti, nos ha inculcado la participación en proyectos humanitarios (reforestación de Malí, defensa de los Derechos Humanos o conservación del planeta) para enseñarnos a todo el equipo la importancia de la dimensión humana y la ética de este deporte».
El equipo se distancia de Riccòy Piepoli. «No toleramos, y condenamos enérgicamente, la elección de algunos corredores que han buscado en el dopaje la posibilidad de una victoria. Del mismo modo, no queremos que esto manche la reputación, hasta ahora intachable, de nosotros los corredores, y de los dirigentes del Saunier. No queremos pagar por los errores de otros. ¡Quien ha hecho trampas, es justo que pague por ello!».