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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

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21.07.08 -

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En Bilbao es casi imposible hablar de basuras sin tener a Zabalgarbi en el horizonte. Es el único municipio grande de Vizcaya que sigue sin llevar sus residuos a la incineradora, tras la incorporación de Getxo, y el proyecto de la segunda línea le alcanza de lleno en dos sentidos: porque está pensada fundamentalmente para tratar los desechos de la capital vizcaína y porque la promotora deberá pedir las licencias de actividad, obra y apertura al Ayuntamiento.
El conflicto parece inevitable y todo apunta a que se planteará en 2010. La Diputación ha incluido la ampliación de la incineradora en su plan de gestión de residuos, «una norma foral de obligado cumplimiento», como suele recordar el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga. Según esta normativa, la infraestructura deberá ser una realidad para 2016. Pero Zabalgarbi maneja plazos más cortos. Ya está preparando la documentación y calcula que el próximo año empezarán los trámites administrativos para conseguir las autorizaciones pertinentes.
Rechazo frontal de EB
Una vez que el Gobierno vasco apruebe la declaración de impacto ambiental, la promotora prevé solicitar los primeros permisos al Ayuntamiento en 2010 para iniciar las obras a finales de ese año, con el objetivo de que las instalaciones entren en servicio en 2012. La concejala de Urbanismo, Julia Madrazo, mantiene una rotunda oposición al proyecto. Aunque las licencias son procedimientos reglados, «para mí la sola presentación de la solicitud sería un incumplimiento del pacto de gobierno», asegura. «Es una cuestión de honor y de palabra dada».
El acuerdo entre PNV y Ezker Batua sobre este tema, bandera electoral para la formación de izquierdas, incluye dos compromisos: que las basuras de Bilbao no vayan a Zabalgarbi y que no se facilite su instalación. Madrazo llegó a la concejalía de Urbanismo en 2003 cuando sólo quedaba pendiente la licencia de apertura para la incineradora, que se otorgó en 2005. Ahora vivirá el proceso desde el principio. En cuanto al destino de las basuras de Bilbao, en lo que queda de mandato seguirá siendo Artigas, pero la Diputación da por hecho que acabarán en la incineradora.
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