'Campeón de la Liga ACB, experiencia probada, resultados asegurados y probada mano izquierda'. El anuncio le sienta como un guante a Neven Spahija, a día de hoy el único miembro del TAU Cerámica campeón abandonado en la lista del paro. El resto de los descartados, o vendidos, saben dónde y cómo se ganarán las alubias a partir del próximo otoño. La NBA, la Euroliga o incluso la LEB les acogerán después del pelotazo dado en Vitoria.
Pero llama sobremanera la atención el ostracismo del croata. De los pocos entrenadores que pueden presumir de enlazar tres Ligas consecutivas. Lituania, Israel y España nada menos. Lietuvos, Maccabi y Baskonia. Nómada de la canasta, Spahija soñaba con echar raíces en Vitoria. Sin embargo, su particular método de trabajo, agravado por los continuos y profundos problemas extradeportivos protagonizados por una parte de la plantilla azulgrana, le condenaron. Ni siquiera le amnistió el segundo título liguero en la historia del club alavés.
Málaga se esfuma
Una vez conocida su sentencia, Spahija sólo tenía clara una idea; pretendía seguir en la Liga ACB, a su juicio, de largo el mejor campeonato nacional en el que había dirigido. Soñó en privado con el Unicaja. Aguardó su llamada. Sus representantes hicieron saber a la escuadra de la Costa del Sol de los planes del técnico. Pero en el desnortado club han preferido la probada excelencia de Aíto García Reneses, quien cambiará tras los Juegos la selección por el benigno clima malagueño.
Coartado por la espera y con todos los grandes banquillos europeos ya ocupados, pocas alternativas le restan ya a Spahija. Aguardar a que en unos meses quede alguna silla libre aparece quizá como la opción más probable, aunque el balcánico tratará de hacerse un hueco mucho antes. En sus nueve años como entrenador principal nunca ha parado.
Y si Spahija es la cruz, el póker de jugadores tachados del proyecto vitoriano personifican la sonrisa. Los más felices quizá sean Zoran Planinic y James Singleton. El primero porque ha desembarcado en el actual monarca europeo, el CSKA Moscú. Sabe además que es una pieza relevante. Sustituye nada menos que a Theo Papaloukas. En Rusia ganará más, aspirará a cotas más altas, pero también pasará más frío.
Sueño cumplido
Mientras tanto, Singleton -que hoy cumple años- también ha colmado sus exigencias. El potente ala-pívot nunca se adaptó del todo ni a la capital alavesa ni al TAU. Siempre, en cambio, le merodeó la idea de regresar a la NBA. Así, sus apoderados lo ofrecieron a varias franquicias y, finalmente, Dallas se atrevió a repescarle. Como en el Baskonia tampoco estaban muy contentos con él, aceptaron su renuncia al segundo año de contrato que le restaba. Estos días participa en la Liga de verano de Las Vegas con buenos registros. Promedia algo más de diez puntos y cinco rebotes por encuentro.
Por su parte, Simas Jasaitis ha desembarcado en el Joventut. En la 'Penya' disfrutará de más minutos y vivirá en una gran ciudad si se afinca en Barcelona.
Y el último de los descartes, Lucho Fernández, también ha sacado réditos de su curso como azulgrana. Jugará -literalmente además-en el Breogán de LEB. Sólo resta que Spahija encuentre acomodo.