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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Más fútbol

Fútbol, Revolución en el club de Mestalla

El ex presidente de Telefónica Juan Villalonga regresa a España para tomar el mando del equipo 'ché', lo salva de la quiebra y convulsiona a la afición con su estilo agresivo
20.07.08 -

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No lo soportaba más. Ahogado por las deudas y despreciado por la afición, Juan Bautista Soler se veía incapaz de seguir al frente del Valencia. No le quedaba otra escapatoria que renunciar a su sueño. Dejó todo en manos de su 'número dos', Agustín Morera, a la espera de acontecimientos, pero el máximo accionista seguía siendo el blanco de todas las iras. Hasta que hace unos meses emergió su particular salvavidas, el hombre que ha prometido devolver a la entidad a su época dorada. Es Juan Villalonga. El ejecutivo de las rarezas. Aquel hombre de posibles que se encargó de comandar la privatización de Telefónica. Y Soler le vendió sus acciones, aún a sabiendas de que iba de la mano de su particular 'traidor', Vicente Soriano. Ni siquiera ese cambio en la presidencia ha devuelto la tranquilidad al convulsionado equipo 'ché'. Al menos, en el siempre discutido apartado deportivo.
Habían transcurrido ocho años desde que Villalonga desapareció sigilosamente de España. Dicen que estaba presionado por el poder. Que no podía soportar ser el centro de todas las miradas. Acababa de presentar su dimisión como máximo dirigente de Telefónica y se disponía a vivir una nueva etapa. En lo profesional... y también en lo personal. Recién divorciado de Concha Tallada, contrajo matrimonio con la ex miss México Adriana Abascal.
Aquel paso en apariencia sin ningún tipo de consecuencia profesional, unido a diversos escándalos al frente de la antigua compañía pública que le sentaron en el banquillo de los acusados, le granjearon la enemistad de un todopoderoso amigo de la infancia: el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar. Atrás quedó una íntima relación que dio sus primeros pasos en el pupitre de un colegio madrileño. La gran amistad que la mujer del mandamás, Ana Botella, mantenía con Tallada fue una losa demasiado pesada.
Lejos de los focos y liberado por la Justicia, Villalonga ha enfriado los ecos de aquellos sonoros episodios. Y ha regresado a la tierra de su familia para reflotar el Valencia. De su mano llegaron las buenas noticias. Se frenaron las probables ventas de jugadores de postín como Villa y Silva, se garantizó la superviviencia de una entidad que debe más de 300 millones de euros y el trotamundos Xabier Azkargorta tomó el mando de las operaciones al ser nombrado nuevo director deportivo.
Socio del Real Madrid
No todo es positivo en la capital del Turia. En el otro lado de la balanza están los incesante rumores -en ningún caso desmentidos- que sitúan al ex seleccionador Luis Aragonés en el banquillo en sustitución del recién contratado Unai Emery. O el 'caso Eto'o', a quien colocan en la órbita de la escuadra. Sin olvidar la probable salida de uno de los iconos de los hinchas, David Albelda. De esa guisa, no es extraño que la llegada del madrileño, lejos de calmar los ánimos, haya revuelto un poco más el ambiente en el seno de un valencianismo que parece confiar en las capacidades del nuevo propietario para sacarles del agujero económico en una época de crisis.
A sus 53 años, Juan Villalonga es un financiero bastante atípico. Sin la habitual mano izquierda que suele caracterizar a estos profesionales de los negocios. Eso le dota precisamente de un aura misterioso y hace despertar sentimientos encontrados. O se le admira o se le aborrece. Su agresiva y arrogante forma de ser despierta sentimientos extremos. Y en su corta trayectoria en el balompié lo ha demostrado con creces. Socio del Real Madrid, en lugar de desligarse de la actualidad blanca optó por mandar un mensaje a su presidente, Ramón Calderón.
-¿Compraría a Cristiano Ronaldo? -le preguntaron antes del interés del Madrid por contratarle-.
-Lo vendería. En nuestro modelo acostumbramos a comprar a jugadores por cuatro millones de euros y venderlos a ochenta.
Desde su llegada, el ínclito Villalonga no sólo se ha prodigado en los ámbitos deportivos, sino que ha hecho incluso sus pinitos en el mundo del corazón. La revista '¡Hola!' ha dedicado un especial de nueve páginas a la familia del nuevo líder 'ché'. En un reportaje muy 'fashion' y con un cuidado estilismo de por medio, el magnate fue presentado junto a su esposa bajo el título de 'El regreso'. Y eso que no es más que una vuelta a medias. Según confiesa el matrimonio, su residencia sigue fijada en Londres, por mucho que el empresario pase ahora largas temporadas a orillas del Mediterráneo.
«España es mi corazón y son mis raíces. He estado viviendo fuera por motivos profesionales», aclara el empresario al semanario rosa, al que no niega la posibilidad de emprender una carrera política o dar un giro profesional: «La vida está llena de sorpresas». Las mismas que le esperan en el Valencia. Porque el fútbol, al igual que los negocios, no es una ciencia exacta. Que se lo digan si no al detestado Soler o a sus predecesores en el cargo.
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