El campo de fútbol de San Martín estrenará, por fin, gradas y vestuarios el próximo año. Al menos ésa es la intención del Ayuntamiento, que pretende adjudicar las obras este año. Los trabajos, según los cálculos de los arquitectos municipales encargados del proyecto, se podrían extender por espacio de seis meses, por lo que a mediados de 2009 este barrio dispondrá de la nueva instalación deportiva. La inversión prevista es de 1,3 millones de euros.
El proyecto contempla la construcción de un mismo bloque, coronado por una grada cubierta. En la planta baja se situarán cuatro vestuarios, dos salas para árbitros, un almacén, dos dependencias para discapacitados, así como diferentes aseos masculinos y femeninos. En total, casi 400 metros cuadrados de superficie.
El edificio, que se levantará junto a una de las bandas del campo de fútbol de hierba artificial, tendrá una grada con capacidad para 540 personas. Los asientos se distribuirán en seis zonas independientes de cinco filas cada una. La tribuna tendrá 80 metros de longitud y estará situada a 5,75 metros del campo. Anexa al edificio habrá una pista de calentamiento de veinte metros.
Este proyecto, que servirá para complementar las instalaciones deportivas de San Martín, entre las que se incluyen campos de futbito y frontones, ha pasado por diferentes fases hasta su aceptación final por los vecinos. Y es que, en un primer momento, fueron los propios residentes los que rechazaron el complejo. Fue en enero de 2006, cuando el equipo del entonces alcalde, el popular Alfonso Alonso, propuso construir un bloque similar al previsto ahora.
Los vecinos no lo vieron entonces con buenos ojos, ya que apostaban por un edificio que también aglutinara una biblioteca y zonas de estudio. Es decir, reeditar el equipamiento sociocultural que ya se había inagurado en El Pilar.
Un largo camino
Un año después, el Ayuntamiento retomó el proyecto, y en esta ocasión sí fue aceptado por sus futuros usuarios, que ya sabían que junto al colegio se construiría un nuevo centro sociocultural. Así quedó despejado el camino del vestuario y el graderío, un proyecto que el pleno aprobará en septiembre. «Hay que tener en cuenta que San Martín acoge a muchos deportistas, por lo que había que darles una satisfacción», afirmó Maite Berrocal, concejala de Deportes.
En cualquier caso, el complejo previsto para San Martín forma parte de un proyecto mucho más amplio, que busca diseñar un mapa con las instalaciones deportivas de Vitoria. «Queremos saber cómo se encuentran y cuáles son las necesidades reales para saber a qué atenernos. Lo de San Martín -continuó la política socialista- era necesario».