La economía vasca ha aguantado bien los primeros embates de la crisis económica que se ceba con el resto de España, como demuestra el hecho de que haya perdido sólo 700 empleos en el segundo trimestre del año, un periodo en el que son frecuentes importantes caídas de la ocupación. No obstante, los datos de la Encuesta de Población en Relación con la Actividad (PRA) facilitados ayer por el Instituto vasco de Estadística (Eustat) encienden algunas luces de alarma en la industria y en la construcción, compensados por la buena marcha del sector servicios. Entretanto, el paro creció ligeramente para situarse en el 3,5% de la población activa.
A falta de conocer los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) del conjunto de España la próxima semana, puede asegurarse que el mercado laboral vasco encara sin grandes preocupaciones por el momento los efectos de la desaceleración, con comportamientos bastante homogéneos en los tres territorios.
La población ocupada mantiene en la comunidad autónoma uno de los registros más elevados de su historia, con 970.800 empleos, tras crecer en 18.400 en los últimos doce meses. Este buen comportamiento le ha permitido estabilizar la tasa de paro, que ha crecido dos décimas en el último trimestre (una décima en doce meses), para situarse en 35.500 personas. Se trata, no obstante, de una cifra que tiene poca credibilidad para los sindicatos, que reprochan al Eustat la utilización de criterios que no reflejan la situación real. Los datos del Inem y de la EPA del Instituto Nacional de Estadística, por ejemplo, dan una magnitud que duplica aproximadamente la del Instituto Vasco de Estadística.
Pese a todo, el Eustat recuerda que la tasa de paro de la comunidad autónoma es 3,7 puntos inferior a la de los países de la zona euro, donde, según sus datos, en el mes de mayo se situaba en el 7,2%. Un nivel que está ligeramente por encima del que tiene el conjunto de países de la Unión Europea, donde es del 6,8%.
Pérdida en la industria
La industria presentó uno de los balances más preocupantes del trimestre, con la pérdida de 6.900 empleos (retroceso de 1.100 en un año), lo que puede apuntar hacia una repercusión incipiente en las fábricas vascas de la crisis que se extiende con fuerza por el resto del territorio nacional. Por el contrario, es el sector servicios el que mantiene el pulso de la ocupación, con 9.400 puestos de trabajo nuevos en el trimestre y 16.500 en un año.
Por su parte, la construcción, el área que ha impulsado gran parte de la desaceleración que vive el país, se ha resentido por primera vez en Euskadi de la caída de la actividad y ha perdido 2.800 empleos entre abril y junio. Con todo, aún presenta una tasa positiva en el último año, con 2.700 puestos creados.
Las mujeres, mejor
Otra noticia positiva de la encuesta del Eustat la protagonizan las mujeres. Aunque hace ya varios años que la cifra de desempleadas está por debajo de la de los varones, por primera vez las tasas de paro casi se han igualado, con el 3,6%, frente al 3,5% de los hombres. En el periodo analizado, 15.700 mujeres estaban desocupadas por 19.800 varones.
Por territorios, los datos de la PRA apuntan a un crecimiento del paro en Vizcaya en el trimestre, mientras caía en Guipúzcoa y Álava. Esta provincia presenta una tasa de desocupación del 2%, un nivel que seguramente no tiene precedentes en la historia económica vasca y de España.
La tasa de temporalidad descendió también en el trimestre, hasta el 22,9%, tras caer un 5% los contratos temporales, mientras aumentó un 5% el número de autónomos.
Por último, en el segundo trimestre bajó en 1.300 la cifra de hogares con todos sus miembros en paro, hasta totalizar 10.800, lo que representa una exigua tasa del 1,3%.