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Economía

ANÁLISIS

18.07.08 -

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El hecho relevante comunicado ayer a la CNMV por parte de ACS convulsionó al mercado. Todos los operadores leyeron su sentido literal, pero las conclusiones obtenidas fueron diferentes. Unos, como JP Morgan, opinaron que la constructora se iba de Fenosa para obtener liquidez con la que reducir su abultada deuda que, al 31 de marzo superaba, agárrense, los 18.000 millones de euros y cuyo coste diario tiene que ser fabuloso. «Concentrar sus esfuerzos en consolidar su posición en Iberdrola» puede querer decir eso, que atenderá otros compromisos y que mantendrá su posición en la eléctrica vasca, sin ampliarla o, al menos sin involucrar en ello los más de 5.000 millones que vale su trozo de Fenosa. Sin embargo, la mayoría apostaba por la opción de «ampliar» su actual 13% utilizando para ello el dinero de la venta de sus Fenosas, una vez que han fracasado las otras dos alternativas analizadas: llegar a un acuerdo amistoso y la fusión con Gas Natural.
Tampoco resulta sencillo de interpretar el veredicto final de la Bolsa, porque ayer tuvo un día loco y todo subía a borbotones. ACS, un 9,5%; Iberdrola, un 3,6% e incluso Fenosa se apuntó unas ganancias del 16,1%. Lo de ACS se entiende pues, o bien mejora su equilibrio financiero o bien pasa a ocupar una posición muy potente en Iberdrola. Lo de ésta también, pues es muy probable que el movimiento de ACS tenga réplica y dúplica. Lo de Fenosa es más complicado, pues de momento se sale el accionista de referencia y su futuro dependerá de quien o quienes entren. Si es uno solo, tendría que lanzar una OPA, salvo que la CNMV aplique la analogía con otros casos anteriores en los que, determinados intereses industriales, disculparon la obligación.
Total, que habrá que esperar unos días, para conocer el desarrollo completo de la jugada. Para darle más emoción, la comunicación de ACS coincidió con el varapalo europeo al Gobierno por su comportamiento en el caso Endesa. Frente al pasado es una decisión más moral que efectiva, pero condicionará sin duda las actuaciones futuras en el sector energético.
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