El director de ciclismo de ASO, Christian Prudhome, dejó entrever que la dirección del Tour había dado un toque a Saunier Duval hace unos días de que podían tener problemas. «Es posible», declaró cuando fue cuestionado. También le preguntaron si pensaba que podía haber dopaje organizado en el Saunier, a lo que respondió con dudas: «No lo sé. Sí es verdad que me impresionaron mucho en Hautacam, sobre todo la actuación de dos de esos corredores. De todas formas, en pocos días tendremos los detalles de todos los análisis que hemos realizado».
Pese a que los tres positivos hasta el momento del Tour tienen que ver con el ciclismo español, el director de la ronda gala trató de quitar trascendencia al asunto. «Los corredores que se cazan son dopados sin importar la nacionalidad. Hay dos españoles y un italiano, pero buscamos ciclistas que hacen trampas sin mirar la nacionalidad», señaló.
Patrice Clerc, presidente de ASO, que compareció junto a Prudhome, indicó que a él la noticia del positivo de Riccò no le había sorprendido. «Pese a que seguimos lamentando actitudes estúpidas de algunos, creo que esta situación no tiene nada de sorprendente. No se puede querer un ciclismo limpio sin limpiarlo. Sabemos cómo hacerlo y sería estúpido no hacerlo. Lo que ha pasado hoy, igual que los dos anteriores, es la ilustración de nuestra clara determinación para luchar contra el dopaje», comentó.
Tras recordar que las noticias de los positivos son buenas para los corredores limpios, la dirección del Tour advirtió de las consecuencias que pueden tener para los tramposos la aplicación de la ley francesa. «Francia se ha dotado de una nueva ley y ésta estipula que los consumidores de productos dopantes cometen delitos penales que antes sólo cometían los traficantes. Esto explica los arrestos de corredores que dan positivo y su procesamiento. Es una situación de la que nos podemos alegrar porque prueba que todo el mundo quiere luchar de forma eficaz contra el dopaje. Esta situación es una buena noticia para los corredores limpios. Bordry -presidente de la AFLD- me decía que todos los corredores han sido controlados y que se realizan 12 controles al día», señaló.
Prudhomme, por su parte, aclaró que antes de comenzar el Tour les dijo a los directores de los equipos que eran los poseedores de la llave. «Tenéis la clave, tenéis libertad de elección de elegir a los mejores corredores o de hacer otra cosa, algo que algunos han hecho».
El Tour se felicitó de que «los controles funcionan como nunca» y volvió a insistir en que «todos saben que nuestra determinación es total, igual que la AFLD para cumplir con su trabajo. Todos conocen que hay una auténtica lucha contra el dopaje».
Los máximos responsables del Tour recalcaron que el camino para vencer al dopaje «será largo y difícil» y que el objetivo del ciclismo es «recuperar la credibilidad».