El Alavés arrancó ayer la pretemporada 2008-2009 con la imagen novedosa de sus seis incorporaciones veraniegas, pero lejos aún de la estampa que tanto el club como el entrenador pretenden para el inicio de la competición en el último fin de semana de agosto. Ayer, después de un primer entrenamiento de dos horas sobre la alfombra de Mendizorroza, José María Salmerón dejó entrever su inquietud por las dificultades existentes para ajustar de forma definitiva el grupo con el que desea preparar la Liga. «Espero que estas situaciones se puedan resolver lo más rápido posible para trabajar con la plantilla real», recalcó.
El técnico albiazul, que ayer estrenó también las modificaciones en su grupo de trabajo con la incorporación del segundo Víctor Mañas y el entrenador de porteros Roberto Navajas, dirigió una sesión con 23 futbolistas del primer equipo. Nacho Garro, lesionado de gravedad, y José Luis Cabrera, que se encuentra en la última fase de su recuperación, estuvieron al margen del grupo. También el central Ioritz, del equipo de Tercera. Del conjunto nodriza también participaron en la sesión inaugural el portero Ocio, así como Pinilla, De Marcos y Reguero. Todos ellos, en principio, con la oportunidad de intentar convencer al cuerpo técnico.
Pese a que durante el verano el club hizo pública una lista de jugadores transferibles donde aún se encuentran siete futbolistas -Edu Alonso, Casar, Calderón, Ángel, Miguel Pérez, Samuel y Raúl Sánchez-, todos ellos se ejercitaron con el grupo. Tras recordar que «en el 99%» de los clubes a estos jugadores «no se les hubiera dejado entrenar», Salmerón destacó que la decisión de mantener la normalidad con estos futbolistas «es algo que se ha hecho bien» por parte de la entidad albiazul. «Son jugadores que han trabajado mucho por este club», recordó.
La primera sesión preparatoria de la temporada mantuvo en la grada la efervescencia de los últimos partidos del campeonato. Alrededor de 300 aficionados -una cifra inusual en otras campañas- se acercaron hasta Mendizorroza para asistir al estreno albiazul. La habitual esquina del fondo de seguridad se quedó pequeño y el club permitió que los seguidores se ubicasen en la grada de Cervantes. La plantilla fue agasajada con ovaciones en las primeras vueltas del calentamiento. Con especial mención para el vitoriano Calderón, que tras la conclusión del entrenamiento mantuvo una larga charla con el entrenador.
Dobles sesiones
El equipo albiazul saltó al césped ante la atenta mirada del presidente Fernando Ortiz de Zárate y el secretario técnico Javier Pérez, que dialogaban en uno de los banquillos de Mendizorroza. Y aunque la sesión preparatoria se alargó durante algo más de dos horas -hasta las 19.45-, no fue excesivamente exigente, ya que Salmerón programó un entrenamiento donde predominó el balón, con partidillos destinados a mantener la posesión con pocos toques. El técnico alavesista aseguró después que durante la pretemporada se «trabajará de forma integral», para combinar las sesiones físicas y técnicas.
El regreso a los entrenamientos no será tan drástico como la pasada temporada -donde Uribe programó tres entrenamientos desde las 8.30 horas de la mañana la primera semana-, pero mantendrá la intensidad. El equipo alavesista inicia hoy un ciclo de dobles sesiones en Ibaia -10 y 18 horas- que continuará mañana. Tras una jornada de descanso el domingo, volverán los entrenamientos dobles durante la próxima semana, hasta que el sábado 26 el equipo juegue el primer amistoso frente al conjunto filial.
«A la espera»
Entretanto, el club continuará con su complicado trabajo para ajustar las piezas de la plantilla, dado que las limitaciones económicas dejan ahora las incorporaciones casi ligadas a la salida de alguno de los futbolistas transferibles o a un traspaso. Salmerón recordó en este sentido que el club se encuentra «condicionado en muchos aspectos» y que hay jugadores «a la espera» de que el Alavés pueda cerrar su contratación.