Menos «pájaros y flores» y más mirar por el bolsillo de los ciudadanos. La oposición municipal exigió ayer al alcalde, Patxi Lazcoz, que «baje de la nube» y ponga en marcha medidas para incentivar la economía y paliar los efectos de la crisis. PP, PNV, EB y EA suspendieron ayer la gestión de los socialistas al frente del Ayuntamiento de Vitoria en la segunda jornada del debate sobre el estado de la ciudad, un intenso intercambio de reflexiones que duró seis horas. Los partidos reclamaron iniciativas «reales» y pasaron por alto las «inmaduras» propuestas realizadas el miércoles por el primer edil, quien defendió la construcción de un gran hospital en Salburua para liberar el de Santiago y planteó cubrir la plaza de España o el eje formado por las calles Dato y San Prudencio.
La intervención más dura llegó desde los bancos del PP, primer partido de la oposición. Su portavoz, Javier Maroto, bautizó a Lazcoz como «el alcalde de los líos». Lo hizo tras recordar la polémica con el Gobierno vasco por el trazado del tranvía o el rechazo vecinal surgido ante proyectos municipales como el parking de la plaza de Amárica, el polígono de Borinbizkarra o el centro de menores de Coronación.
«Usted vive en un mundo rosa, en una nube. No escucha a los ciudadanos», criticó el edil del PP. Acto seguido, Maroto tendió su mano al alcalde para impulsar una decena de proyectos como el Plan de Movilidad, la construcción de viviendas, el soterramiento o el tranvía. Eso sí, exigió poner en marcha «un plan de choque contra la crisis, que es lo que de verdad preocupa a los vitorianos. En cambio, los socialistas sólo nos plantean números rojos». El alcalde tachó su discurso de «exagerado y catastrofista, propio de un segundo de a bordo», tras lo que exigió al PP «menos críticas y más propuestas».
El PNV, que pactó con los socialistas los presupuestos y las ordenanzas fiscales de 2008, también atacó por el flanco económico. El portavoz jeltzale, Mikel Martínez, lanzó dos advertencias que el alcalde deberá anotar si quiere volver a contar con el respaldo nacionalista cuando negocie las cuentas del próximo año.
«Que se impliquen»
En primer lugar, Martínez reclamó «un pacto político» para hacer frente a la crisis con diversas ayudas municipales. Y de paso, solicitó al alcalde que acelere «el imparable» proceso de fusión de las cajas vascas. El portavoz del PNV aseguró además que su grupo exigirá que los impuestos, tasas y precios públicos de 2009 suban «muy por debajo» del IPC.
En su réplica, Lazcoz aceptó «analizar» las posibilidades de reacción del Ayuntamiento de Vitoria ante la recesión económica, pero «si también se implican» el Gobierno vasco y la Diputación alavesa. El alcalde marcó distancias por la fusión de las cajas, dado que apreció que el proceso incluye «una pretensión política.
José Navas, de EB, denunció la «errática» forma de dirigir los proyectos del equipo de gobierno y analizó, uno a uno, los «incumplimientos» de los distintos departamentos municipales. Tras lamentar que el PSE «ha discriminado» a su grupo, concluyó que «ya ha pasado un año y sólo hay enunciados». Navas también lanzó la voz de alarma ante la crisis, «que afecta a los sectores más vulnerables».
Antxon Belakortu, de EA, criticó la «falta de ritmo» del presidente de la Corporación, en cuyo gobierno apreció «un cambio de formas que todavía tiene varias fugas». Por ejemplo, censuró al alcalde por «echarse al monte solo» al impulsar el parking de Amárica o por hacer «lo mismo que el PP» en materia social.
Los grupos valoraron de pasada y con escepticismo los proyectos para la construcción de un nuevo hospital en Salburua que sustituya al de Santiago, y para instalar cubiertas en algunas calles del centro. «No hay ni apoyo técnico ni presupuesto en ninguna de las dos ideas. Y lo que necesita Vitoria es un tercer hospital, no quitar el de Santiago», dijo Javier Maroto. «Son pájaros y flores. Primero hay que cerrar los proyectos pendientes», exigió Mikel Martínez. «Son planes inmaduros», lanzó Navas. «Se trata de ideas fantasiosas, otra estrategia de imagen», subrayó Belakortu.