El servicio de Ganadería de la Diputación continúa analizando los restos de la vaca encontrada muerta en una explotación ganadera de Aretxabaleta, lo que ha obligado a paralizar la urbanización del futuro barrio por si pudiera tener consecuencias para los operarios que trabajan en la zona. El Ayuntamiento esperaba conocer ayer los resultados definitivos de las investigaciones, pero los expertos no podrán desvelarlos hasta hoy mismo, indicaron fuentes municipales.
Los primeros análisis apuntan a que la res, que se encontraba en una vaquería cercana a la urbanización, pudo morir de carbunco. Ésta es una enfermedad contagiosa que los herbívoros como la vaca pueden contraer al ingerir esporas que se encuentran en plantas y pasto o beber agua con cieno en suspensión. «Es una de las principales hipótesis que se barajan. Hay que esperar todavía unas horas más, porque se están realizando más pruebas para ver si se confirma que la vaca se murió por carbunco», subrayaron los medios consultados.
Diferentes protocolos
El Ayuntamiento de Vitoria dio la orden de parar las obras de urbanización de Aretxabaleta el pasado miércoles al mediodía, nada más conocer la muerte de la res en la explotación ganadera cercana a la zona. Ahora, los responsables del Departamento municipal de Salud y Consumo, Demsac, esperan conocer los resultados de los análisis para actuar en consecuencia. «En función de cuál sea la enfermedad de la vaca existen diferentes protocolos de actuación. Vamos a esperar y luego pondremos en marcha el que sea necesario», indicaron portavoces del Consistorio.
Entretanto, las máquinas seguían ayer paradas en la zona donde ha empezado las excavación, según pudo comprobar este periódico. Los operarios han comenzado los primeros movimientos de tierras en lo que será el futuro distrito cercano a la capital alavesa. Su misión es la de dotarle de calles, carreteras y canalizaciones básicas de agua, luz teléfono y gas.
El nuevo barrio acogerá a unas 6.000 personas, que vivirán en el entorno de los Montes de Vitoria. El polígono tendrá 2.210 viviendas, de las que 1.455 serán protegidas, lo que supone el 66% del total. Lo completarán 604 chalés -188 de ellos unifamiliares y 416 adosados- y otras 151 casas libres en edificios colectivos. Contará también con espacios educativos y sociales.