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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 24 abril 2014

Álava

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Asombro, satisfacción y mucho recelo. El sorprendente anuncio del alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, de colocar una cubierta artificial en la plaza de España o en las calles Dato y San Prudencio para resguardar a los paseantes del mal tiempo y alumbrar la primera fase «del parque comercial al aire libre más importante de Europa» ha provocado gran división de opiniones entre los comercios y los vecinos de las calles afectadas.
EL CORREO salió ayer a la calle y pulsó el parecer de 81 personas -propietarios de tiendas, de bares y residentes- sobre una propuesta que busca «imitar» las ventajas de los grandes centros comerciales. El resultado del sondeo, realizado sin ningún afán sociológico, no puede estar más parejo. El 52% de los interrogados mostró su rechazo total a una iniciativa que muchos consideran «absurda y de locos». Del 48% que expresó su apoyo, casi todos coincidieron en la necesidad de «estudiar el proyecto a fondo, porque las dudas aún son muchas».
Los datos cambian si se analizan por calles. En Dato, por ejemplo, los comerciantes son reacios a que una «cubierta transparente» cubra la 'sala de estar' de la ciudad. De los 19 establecimientos encuestados, tiendas en su mayor parte, el 'no' gana por goleada con un 89%. «Las alturas de las casas son diferentes, ¿cómo lo van a hacer?» dudaba desde el establecimiento Kiwi Amelia Ocio. «Romperán la estética y van a quitar la luz», insistía Conchita Trota, de la zapatería Dor. A este rechazo se añade el temor de que cause «sensación de claustrofobia».
Apoyo hostelero
Sus argumentos chocan de frente con el de Montse Angulo, propietaria de la joyería Domingo Lafuente, ya en la calle San Prudencio. «Esta propuesta cambiaría la cara de Vitoria», pronostica, lo que repercutiría en los comercios y tiendas de la zona, ya que «permitiría un mayor flujo de gente también en invierno». Como ella, Esteban Gainzarain, del bar Taberna, sólo ve beneficios. «Me vendría bien porque podría poner terraza durante todo el año», reconoce.
Y es que en esta céntrica arteria nueve de los trece establecimientos hoteleros y comerciales preguntados se muestran favorables a una idea que ya planteó en su día el ex alcalde José Ángel Cuerda, y que también solicitaron los comerciantes del centro durante los años 2001 y 2004.
Basta recorrer otro de los puntos neurálgicos de la ciudad, la plaza de España, para recabar unos porcentajes muy similares. Especialmente si la opinión corre a cargo de los numerosos bares que convierten la zona en lugar indiscutible de reunión. Así, los siete locales consultados apoyan el 'techo' artificial. Todo un pleno al quince.
«Maravilloso, que lo haga cuanto antes», se congratulaba el responsable del café Victoria. «Se haría un microclima estupendo», añaden en el bar 97. Y hasta sugieren posibles aportaciones, como Josean Asenjo, dueño de Izartza y de la cafetería Marañón. «Podría acompañarse con alguna actividad cultural como teatro o juegos para todos».
La otra cara de la moneda la aportan los comerciantes que comparten con ellos soportales. Cuatro de las cinco tiendas critican un proyecto que, arquitectónicamente, «da un grado de modernidad a un marco tan antiguo como éste, no pega», asegura Carlos Rentería del establecimiento de ropa infantil Pitty. Como él, Marimar, de El Globo, opina que «hay cosas más importantes en que gastar el dinero, como una estación de autobuses, antes que en esto, ¿en qué nos beneficia?», se preguntaba ayer.
La respuesta la proporcionó el propio regidor socialista por anticipado. «Imagínense poder hacer desfiles de moda o colocar veladores todo el año», sugirió en un ejercicio de imaginación con unas cubiertas que, eso sí, no tocarán los edificios y que podrán incluir luces de colores. Todo un «cambio radical» para dotar a las calles de una atmósfera especial cuando anochezca.
«Maravila arquitectónica»
Pero antes de lanzar las campanas al vuelo, Patxi Lazcoz anunció que se abrirá un proceso de participación donde los vitorianos puedan votar por una u otra opción, incluso a través del correo electrónico. Es decir, si se cubre la plaza de España o bien se opta por tapar el eje Dato-San Prudencio. Para ayudar a tomar partido, el Ayuntamiento hará dos exposiciones -una de ellas virtual en la web municipal- donde los visitantes podrán decir lo que piensan. Y su opinión determinará si el proyecto se convierte en una realidad.
Lo que podría llegar a buen término, a juzgar por las primeras impresiones de los vecinos de las tres arterias. De los 37 residentes interrogados, el 54% se mostró conforme con una intervención que podría «ser interesante y hacer un centro unificado», recalca David Pereda,uno de los cinco vecinos de la plaza de España que se mostró a favor de la propuesta.
También en San Prudencio los votos positivos -una decena- duplican a los negativos. Claro que éstos últimos también se hacen oír. «Sería como vivir en un patio», sugiere María José Trevijano. «Con un poco de gusto, se podría hacer una cosa muy bonita. Con esta idea se han construido maravillas arquitectónicas», rebate Jesús Apodaca.
Mientras que Dato, una vez más, se convirtió en paladín del 'no' y un 62% de los residentes comparte la opinión de los comerciantes. «Es un capricho, no me molesta pero no lo considero necesario», resumía Aurora Martínez. Precisamente, fue en el capítulo de necesidades, donde hosteleros, dependientes y vecinos se pusieron de acuerdo para exigir la creación de «un parking en el centro». Avisado queda.
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