Desde las raíces de la música de Nueva Orleans con una institución como la Preservation Hall hasta el metal de Corrosion of Conformity, pasando por la potencia del funk de Galactic. Con un par de baquetas y mucha musicalidad, Stanton Moore construye esqueletos rítmicos que también disecciona para sus muchos alumnos directos e indirectos (a través de sus artículos en revistas especializadas o con sus DVD instructivos).
-En su último disco, 'From the Corner to the Block', mezclan su funk con el hip hop urbano. Aun así, suena a Galactic. ¿Cómo lo describe usted?
-Básicamente, lo que pretendíamos no era hacer un disco de hip hop, sino hacer lo que hacemos con MCs que respetamos e involucrarnos en lo que ellos hacen y, entonces, ver qué sucede. No queríamos centrarlo en el hip hop ni que ellos cambiaran lo suyo, sino ver si funcionaba con lo que aportaba cada cual.
-¿En qué aspectos?
-Cuando nosotros crecimos, hubo música que nos influenció y que aprendimos a tocar escuchando los discos, como los de James Brown o The Meters. Y estos tíos (los raperos) han sampleado todos estos álbumes de soul jazz o han sido influenciados por música que los había sampleado. Al final, hemos recibido influencias de lo mismo en formas ligeramente distintas, pero sabíamos que había un terreno común. Y funciona. Además, lo pasamos muy bien en la gira.
-¿Cómo funciona en directo?
-Trabajamos con hasta nueve álbumes, porque también hacemos material de los MCs, que van rotando. Aquí están Boots Riley y Lyrics Born, pero otras veces están Mr. Lif, Ladybug, Lateef o Gift of Gab.
-¿El material se centra en este cedé o hacen algo más amplio?
-También hacemos algo de material instrumental, algo con un MC... Lo que no planteamos es un concierto como los que hacemos de una manera habitual, porque solemos tocar dos pases, de casi dos horas, cada noche. pero en un festival...
-¿Les resulta muy distinto este circuito a giras como, por ejemplo, la que hicieron por Europa en marzo?
-Es algo diferente, porque solemos actuar en clubes, en salas, y esta es la primera gira que hacemos en Europa por festivales. Está muy bien y queríamos hacerlo desde hace años. Por eso actuamos en Francia hace meses y nos vieron, lo que funcionó con los promotores y cuando tocamos en marzo cerramos conciertos en muchos de los festivales. Y nos gustaría volver cada verano. Espero que la gente se acerque y disfrute, porque esperamos que exista una potente energía. Y que sea distinto en cada ocasión, para que el público vuelva.
Un tema y un contexto
-¿Cambia mucho la configuración de su batería cuando toca con su trío Garage a Trois, con Galactic o con Corrosion of Conformity?
-Sí, un tanto. Siempre dependiendo del proyecto. Con mi trío uso unas medidas que incluyen un bombo de 18 pulgadas, con Galactic, es de 20 y con Corrosion of Conformity, es un 26. O para el proyecto con Tom Morello, de Rage Against the Machine. También pueden cambiar los timbales o la caja. Depende del concierto, pero en general uso los mismos platos. Lo principal son cuatro o cinco piezas.
-También escribe para revistas especializadas de batería. ¿Cuál es el error más común que cometen los jóvenes?
-No lo sé. A veces, los jóvenes intentan tocar demasiadas notas. Yo practico todo el rato para mejorar, pero trato de elegir los golpes en lugar de tocar mucho. Y he averiguado que cuantas menos notas toco, mejor va con los músicos con quienes estoy. Has de desarrollar tu sentido común musical, tu gusto y tu equilibrio, porque eso va a provocar que funciones o no. Puedes tener un bello vocabulario, pero usarlo en el lugar inapropiado.
-¿Por ejemplo?
-La música es una conversación en común. Si hablamos de música, no puede uno hablar del coche que pasa por delante, o sobre comida o política.
-Resultaría un tanto esquizofrénico.
-Exactamente. Y hay cosas que no encajan en el contexto, como la metafísica o historias que no tienen que ver con lo que estamos tratando en la música, que es una conversación con el público y, a la vez, entre los propios músicos en escena.
-Tras el desastre del Katrina, usted ha impulsado iniciativas para ayudar. ¿Qué consecuencias afectan aún a la gente de Nueva Orleans?
-Las cosas mejoran de una manera lenta. Y lo mejor que he podido ver ha sido cómo la gente se ha ayudado entre sí. En contraste, no ha habido ayuda por parte del Gobierno o de diferentes agencias e instituciones que se suponía que debían prestarla. Hemos puesto en marcha programas como el taller educativo Tipitina con mi maestro, Johnny Vidacovich, y su mujer, para chavales, porque ahora muchas escuelas carecen de fondos. Cada semana, músicos profesionales pasan por allí, y a veces es funk, jazz o heavy metal. Tratamos de ayudar a mantener la cultura de Nueva Orleans, porque la gente que vive allí así lo quiere.
Disco con Morello
-¿En cuántos proyectos está ahora mismo?
-Estoy muy excitado con la edición del disco con Tom Morello, el próximo año, y también tengo en perspectica un trabajo con Robert Walter, el guitarrista de mi trío, con John Medeski y el bajista Andy Hess, de Gov't Mule, y el guitarra de los Meters, Leo (Nocentelli ). Andy y yo trabajamos muy bien juntos. También trabajo en mi próximo DVD de enseñanza. También presentaré mi reciente disco en solitario en gira por Estados Unidos, a partir de septiembre. Además, saldrán en pocos meses unos platos para batería con mi nombre.