Toda Vitoria suena a jazz durante la semana del festival. Además de los espacios habituales --Mendizorroza, el Teatro Principal y el hotel Canciller Ayala- , el Jardín de Falerina acoge desde el año pasado parte de la programación del certamen musical más importante de la ciudad. El ciclo Jazz Terrace, una iniciativa que pretende captar nuevos públicos, organiza conciertos en los que el jazz contemporáneo se mezcla con otros estilos musicales como el funk, la música electrónica o el hip-hop. Las actuaciones son alrededor de las 13.00 horas, y la entrada es gratuita.
El jardín del Centro Cultural Montehermoso será el escenario, este año, de diez conciertos de agrupaciones locales, como los Electric five samba, que actuaron ayer a la hora del vermú para unas doscientas personas. El quinteto está formado por el guitarrista Íñigo Ortiz de Zárate, el bajista Iosu Izagirre, el percusionista Sergio López de Landatxe, la vibrafonista Coco González y el baterista Periko Ráez. Todos ellos son músicos experimentados, que han formado parte de conocidas formaciones alavesas, como Allnighters, Betagarri, Funkdealers, Gasteiz Big Band, Guagua&Co, Ortophonk o El Quinteto de la Muerte. Bandas que practican estilos muy diferentes. Este nuevo proyecto, integrado por «cuatro amantes de la música negra», fusiona ritmos brasileños, como la samba con el funk, la música disco, la bossanova o el afrobeat.
Sincronización
El guitarrista y compositor de la mayoría de los temas, Íñigo Ortiz de Zárate, define los conciertos de la formación como «una miscelánea de estilos con reminiscencias de la música negra de los años setenta». El resultado es una música muy bailable. A pesar de que no mantienen un calendario continuado de ensayos (Íñigo vive en Barcelona), el grupo suena sincronizado.
Entre el público destacaba la presencia de algunos músicos, como Gonzalo Fernández de Larrinoa, de The hot wok o el clarinetista Michael White, que el domingo inauguró el festival con el picnic de Nueva Orleans. White, apodado 'El doctor' porque es profesor de Historia del Jazz, se deshizo en elogios para la formación vitoriana: «No practican el estilo Nueva Orleans, pero lo hacen muy bien. Es una lástima que una formación con tanta calidad no haya grabado un disco todavía... Habrá que prestarles atención».
El año pasado, durante la presentación de Jazz Terrace, la concejala de Cultura, Maite Berrocal, aseguró que estos conciertos buscan «generar un espacio mestizo, donde el jazz se fusione con otros ritmos». Si el resto de conciertos programados son como el de ayer, el objetivo se habrá conseguido.