Antonio Basagoiti intentó ayer cerrar todas las heridas abiertas en el seno del PP vasco. Lo hizo conformando una ejecutiva de integración con la que quiere pasar página y dejar atrás los meses más convulsos en la historia de la formación. Junto a su círculo de confianza, el próximo presidente de los populares estará rodeado de una amplia dirección en la que aparecen figuras que en las últimas semanas no han ocultado su desconfianza hacia los nuevos responsables del partido. Entre ellos, Santiago Abascal, Carmelo Barrio, Regina Otaola o la propia María San Gil.
La inclusión de esta última, en todo caso, no constituye como tal un guiño de complicidad con la política guipuzcoana. Los estatutos del partido ya contemplaban antes de este congreso que los parlamentarios vascos tienen derecho a entrar en el comité ejecutivo como miembros natos. Fuentes cercanas a San Gil no aclararon si participará en las reuniones de este órgano, algo muy complicado ya que tiene previsto abandonar su escaño después del verano.
Con otros dos destacados dirigentes encuadrados en el llamado sector crítico -etiqueta que rechazan-, sí ha habido un mayor intento de reconciliación. A Carmelo Barrio se le ha designado presidente del comité electoral, mientras que Santiago Abascal es uno de los cinco secretarios de área.
Sin embargo, el gesto de aproximación más destacado hacia los díscolos fue la modificación del reglamento interno para dar cabida en el comité ejecutivo a otros cargos públicos como los diputados y portavoces de las Juntas Generales. Este cambio permite la entrada en la dirección del PP vasco de una de las voces más críticas del partido durante este congreso: la de Regina Otaola, portavoz en el Parlamento foral de Guipúzcoa.
Amplia representación
Compuesto por cerca de 70 personas, en el nuevo comité ejecutivo no falta casi nadie. Desde históricos como Ramón Rabanera, Ascensión Pastor, Marcelino Oreja o Pilar Aresti a jóvenes como Carlos García. De críticos a San Gil a dirigentes que han marcado distancias con Mariano Rajoy como Ignacio Astarloa.
Pero el núcleo duro será más reducido. Tal y como desveló EL CORREO, el día a día lo manejará un grupo de apenas diez personas en el que aparte de Basagoiti estarán Iñaki Oyarzábal como secretario general, Arantza Quiroga como vicesecretaria general y Leopoldo Barreda como portavoz. Un escalón por debajo se situarán un grupo de cuatro vicesecretarias: Laura Garrido, Esther Martínez, Juana Iturmendi y Juana Bengoetxea. Y junto a ellos, otras dos personas que ocuparán un papel destacado. Los presidentes en Guipúzcoa y Álava, María José Usandizaga y Alfonso Alonso, especialmente el ex alcalde de Vitoria, convertido en uno de los dirigentes con más peso en el nuevo PP vasco.