Responsable de la cartera más caliente de cualquier ayuntamiento, el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, abunda en los proyectos de Vitoria de máxima actualidad. Lo hace un año después del debú de una legislatura en la que, dice, «se han sentado las bases de la capital alavesa del siglo XXI».
-Esta semana han dado otro paso para materializar el Palacio de Congresos y de Exposiciones y de las Artes Escénicas, un proyecto de casi 180 millones de euros que sustentan 15 concejales -los del PSE y el PNV- frente a 12. ¿Le pesa no haber logrado trabar un mayor consenso en una iniciativa tan cara?
-Me apena que todo el recorrido que hemos hecho de esta legislatura sea sin el acompañamiento del PP. Ya sea en el Palacio de Congresos, los presupuestos o las ordenanzas fiscales, siempre encuentra un motivo para no apoyar las propuestas de este gobierno. Supongo que hay que conceder al nuevo portavoz, Javier Maroto, un margen de tiempo por la gran bronca de su partido en la búsqueda de una nueva dirección y por su propia bisoñez.
-El ingeniero japonés de sonido aboga por un edificio-símbolo. El alcalde se muestra en la misma línea. Sin embargo, el proyecto constructivo que acaban de sacar a concurso valora el continte con sólo 40 puntos sobre 140. ¿No le parece que suena contradictorio?
-No. Yo creo que el concurso tiene el suficiente peso como para que concurran estudios de prestigio, capaces de aunar funcionalidad y un envoltorio de icono.
-Exigen a los participantes que acrediten el diseño de una obra superior a 5 millones. Lo que vale un polideportivo. ¿De veras que apuestan por un edificio emblemático?
-El propio colegio de arquitectos nos ha dicho que bajemos ese nivel porque le parece muy alto.
-La zona elegida para edificarlo es Lakua, que también acogerá la estación intermodal y el centro financiero de Álava. ¿Por qué esa querencia por ese barrio?
-Para nosotros, Lakua aspira a representar la nueva centralidad de la Vitoria del siglo XXI. Todos esos proyectos van a definir un núcleo muy potente en el barrio más joven de la ciudad, pero no en clave de competir con el centro tradicional. Porque ambos van a estar unidos por el 'proyecto Alhóndiga', un eje pleno de vitalidad a lo largo del corredor del tranvía en el que se va a potenciar la implantación de corredores comerciales. Empezarán en el Casco Medieval y terminarán en el Palacio de Congresos, y conformarán el centro comercial más grande de Europa.
-Pese a lo que dice, entre la revelancia que cobrará Lakua y la marcha de El Ensanche de la Caja Vital y en el futuro también de las oficinas municipales, el panorama que se abre para el centro tradicional no parece muy halagüeño.
-Que se desarrolle un nuevo polo de centralidad no significa que se abandone el otro. De hecho, la mayor inversión municipal en infraestructuras se va hacer en el Casco Medieval. Veinte millones cada año en esta legislatura. Y no hay que olvidar que el tranvía va a poner el centro a diez minutos de Abetxuko y Lakua. Eso también es apostar por el 'corazón' de Vitoria.
Deudas «envenenadas»
-Ahora un recurso interpuesto por el PP amenaza el plan del parking en Amárica, impulsado en solitario por ustedes. ¿Teme que vayan más allá y el proyecto se estanque en los tribunales?
-Cuanto más altos son los gritos del PP, más cosas suelen tener que ocultar. Hay que recordar que ellos son los responsables de que vaya a haber un parking en El Ensanche. Dejó a esta Corporación una deuda envenenada, la adjudicación de un parking en Renfe, que habría hipotecado el soterramiento. Para desembarazarnos de él había que pagar a la empresa contratada 5 millones de indemnización. Optamos por trasladarlo a Amárica con todas las bendiciones técnicas y jurídicas. El recurso que han interpuesto no tiene ni pies ni cabeza.
-Aseguran que es «ilegal» y que «huele a un apaño» entre la adjudicataria -que también lo fue de la obra abortada de Renfe- y ustedes. ¿Puede asegurar lo contrario?
-Estoy seguro de que después de ocho años en el gobierno, el señor Maroto entiende mucho más de apaños que yo. En eso le doy la cátedra. Aquí no ha habido ninguno. Para criticar cualquier decisión de un gobierno hay que leerse antes los textos legales. En este caso, el recurso causa sonrojo incluso para los técnicos del PP.
-Pese a que el alcalde asegura que los vecinos apoyan la iniciativa, hace unos días residentes afectados exigieron su paralización.
-Es la primera vez que se constituye una plataforma en contra de un parking. No conozco otro barrio de España que no quiera uno. Llama la atención que no se cree otra en contra de que las plazas en el centro cuesten 72.000 euros.
-Se han comprometido a sortear las primeras cien viviendas tasadas de Esmaltaciones este año. ¿Cuándo harán lo mismo con las previstas en Abetxuko?
-Los proyectos de urbanización ya están en marcha, después de cinco años creando telarañas y polvo. Otra hipoteca que me encontré. Las primeras viviendas estarán levantadas en dos años y medio. Por tanto, el sorteo podrá realizarse en el verano de 2009.
-¿Habrá más en esta legislatura?
-Hay otra promoción de cinco viviendas rehabilitadas en la calle Correría. Además de eso, el Ayuntamiento tiene solares para hacer en torno a quinientos pisos libres en Salburua y Zabalgana con los que podemos hacer una política de precio tasado.
-Dado el parón del mercado, han accedido a levantar el pie del acelerador de los plazos de edificación de los 4.000 pisos libres que quedan por hacer en esos barrios. ¿Cuánto tiempo podrán dilatarse?
-Eso es algo que está sobre la mesa y que se conocerá en breve. Pero, anticipo que el Ayuntamiento no va a conceder una moratoria indefinida. Lo más probable es que hagamos una revisión anual de la situación económica y financiera, y en función de la coyuntura, exigiremos unos plazos. Con respeto al 73% de las viviendas restantes, las de VPO, quiero dejar claro que sus plazos son intocables. En 2011 habremos terminado con la lista de demandantes.
Teorías «truculentas»
-El próximo día 23 se celebrará una reunión en Madrid a cuatro bandas para tratar la financiación del soterramiento. Fomento ya ha adelanto lo que pondrá. ¿Aspiran a que el resto -Ayuntamiento, Diputación y Gobierno vasco- vaya a parte iguales?
-El Gobierno de España va a poner el 51%, en forma de dinero y de suelo, de los 471 millones que cuesta. El Ayuntamiento ha reservado cerca de 50 en el presupuesto. ¿El Gobierno vasco y la Diputación se van a implicar? Sería una locura que se quedaran fuera del proyecto más transformador de Vitoria. Ningún ciudadano lo entendería.
-Sin embargo, esas instituciones mantienen que ese proyecto supera sus competencias.
-Se trata del mayor proyecto de la historia de Vitoria. Por tanto, no estamos hablando de competencias, sino de incumbencias.
-Hay quien opina que, dada la proximidad de las elecciones autonómicas, tratan de poner al Gabinete Ibarretxe contra las cuerdas para que se visualice que sólo los socialistas -el Gobierno de Zapatero y el Gabinete Lazcoz- tiran de este carro. ¿Descabellado?
-Truculento. Yo no soy nada amigo de las interpretaciones en clave de conspiraciones judeomasónicas. No hay gobierno autonómico que no haya participado en este proyecto.
-Como ha recordado antes, anunciaron que este año invertirían 20 millones de euros en el Casco Medieval. ¿Les queda tiempo suficiente antes de que expire el año para gastar ese dinero?
-No tenga ninguna duda. Como le he dicho antes, estamos poniendo los cimientos de las inversiones que se realizarán durante la legislatura. Y en este sentido, se está desbloqueando la expropiación del palacio Escoriaza-Esquivel, se está trabajando en la muralla, en los planes de revitalización comercial y calidad hostelera, en el pliego para instalar tres ascensores y, sobre todo, en el nuevo diseño de El Campillo.