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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

GENERAL

El joven que asesinó a Nagore Laffage llamó a un amigo para pedirle ayuda porque estaba en casa con «una chica muerta»
12.07.08 -

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Nagore Laffage y José Diego Yllanes no se conocían. Quizá se habían cruzado en los pasillos de la Clínica Universitaria en la que ella realizaba sus prácticas de Enfermería y él ejercía de médico residente en Psiquiatría. Quizá tuvieran algún conocido en común. Pero nunca habían entablado conversación. Hasta la madrugada del pasado lunes, día de San Fermín, en que la joven irunesa coincidió fatalmente con su asesino en la barra de un bar del Casco Viejo de Pamplona y empezaron a hablar.
Según el relato de varias amigas de la víctima, que declararon como testigos, la noche transcurrió como una más. «A altas horas de la madrugada, casi de día», las chicas perdieron de vista a Nagore, que se había quedado con su joven acompañante. La tesis de que el imputado estuvo con la víctima la mañana del 7 de julio queda corroborada por la declaración un testigo protegido que afirma que coincidió con ambos sobre las 7.45 horas en el portal del piso propiedad de la familia de José Diego. El testigo se fijó en ellos y asegura que, por la forma en que la víctima se dirigió al imputado, «no mantenían ningún tipo de relación, ni de amistad, ni de pareja». Nadie más presenció el resto de la secuencia. Hacia las ocho de la tarde de ese mismo día, una vecina que paseaba a sus perros por un paraje boscoso de Orondritz, en el valle de Erro, encontraba el cadáver de Nagore Laffage.
José Diego Yllanes afirmó en su declaración judicial del jueves que «tiene lagunas» de varios momentos. Su abogado, Eduardo Ruíz de Erenchun, especifica que el joven «no se acuerda del momento en que conoció a la chica, ni de varias partes en el piso» del barrio pamplonés de San Juan, porque estaba «absolutamente borracho», añade.
El Tribunal Superior de Justicia de Navarra aseguró ayer que el imputado reconoció ser el autor de la muerte de la joven irunesa en dos ocasiones, en la declaración prestada ante la Policía y, posteriormente, en el juzgado de Aoiz. El interrogatorio policial duró tres horas. «El chaval está profundamente arrepentido y hundido», describió su letrado. Los compañeros del hospital le describen como un joven «trabajador, nada violento, que nunca se había metido en líos. Estaba volcado en ayudar a los demás», a través de su trabajo como psiquiatra.
Al parecer, José Diego llamó a un amigo para confesarle que había hecho «algo muy malo». Le contó que se encontraba en el interior de su casa con «una chica muerta» con la que había estado y que no tenía intención de entregarse a la Policía ya que no quería «arruinar la vida de su familia». El testigo, según el auto judicial, le conminó a acudir a comisaría, pero el inculpado se negó. También habló con sus padres, quienes se pusieron en contacto con las fuerzas de seguridad para comunicarles lo sucedido.
La familia de José Diego pidió ayer perdón, a través de su abogado defensor, conscientes del «terrible sufrimiento» por el que están pasando los allegados de Nagore. El letrado Eduardo Ruíz de Erenchun aseguró que la familia Yllanes Vizcay está «absolutamente consternada». «Son conscientes de que la víctima es Nagore, su familia, y que a ellos les toca sufrir en silencio. Lo que sí quieren, en la medida de lo posible, es pedir perdón».
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