Los vientos de cambio suelen desencadenar tempestades, pero Jordi Bertomeu espera llevar a buen puerto el nuevo modelo semicerrado de Euroliga que arrancará en la temporada 2009-10. Una iniciativa que prevé dar licencias casi vitalicias a 16 equipos, entre los que, extraoficialmente, se encuentra el TAU. El proyecto se aprobó el lunes, pero al directivo europeo le toca ahora ganarse a los opositores y 'vender' el producto. Entre ellos está la cúpula de la ACB, recelosa de que la reforma devalúe su torneo. «Las Ligas nacionales mantendrán su competitividad», responde Bertomeu.
-¿Se puede hablar de un nuevo orden tras la asamblea de Berlín?
-Creo que sí. Y va a ser un salto importante que el baloncesto europeo estaba pidiendo. En este sentido, es el momento más crítico desde que en la temporada 2000-01 arrancó la Euroliga auspiciada por la ULEB.
-¿Cómo se gesta este nuevo modelo?
-Hablando, dialogando y sabiendo que la estabilidad es lo más importante para desarrollarse. Es la inquietud de querer mejorar y crecer. Hemos estado desde octubre hablando con varias Ligas, equipos, profesionales del sector; entrenadores, ex jugadores... Todos nos han ayudado y han aportado algo a este proyecto.
-La concesión licencias de larga duración a dieciséis equipos ha levantado ampollas. ¿Entiende las quejas de clubes como el Unicaja o el Pamesa?
-Estamos creando una competición más abierta de lo que ha sido nunca. Con este sistema, países y clubes que antes no tenían acceso lo podrán tener. Al mismo tiempo, se mantiene un marco de estabilidad para la Euroliga.
-¿Le da la impresión de que la adhesión o el rechazo al proyecto depende de la conveniencia de estar o no entre los elegidos?
-Los clubes que tendrán acceso a licencias A no son elegidos porque sí. Serán clubes que han demostrado su potencial a nivel deportivo y económico en los últimos años en la mayor competición europea. Y creo que eso es justo. Todos han tenido ocho años para hacer un proyecto sólido y estable. Si algunos no lo han hecho hasta ahora ¿por qué iban a cambiar?
-Para muchos parece que se acaba el mundo si no se entra entre los dieciséis.
-No es así. Este sistema permite un dinamismo en la competición que hasta ahora no ha existido. Cualquiera de los dieciséis equipos que tienen licencia A corre el riesgo de perderla si no está a la altura. Y volver a recuperarla es difícil. La competición tendrá una accesibilidad que antes no tenía. Es una cuestión de querer y trabajar un proyecto para conseguir un puesto entre los mejores. No puede ser que las plazas para la mayor competición de Europa se den gratuitamente.
-Criterios deportivos pero también, socioeconómicos, geográficos y mediáticos. Les van a acusar de un salto adelante hacia el mercantilismo puro y duro.
-El criterio más importante es el deportivo. Después se establecen otros que harán que el deporte en sí se beneficie. El objetivo es que los aficionados disfruten del mejor baloncesto y que los clubes se desarrollen.
Producto de calidad
-¿El semicierre es también una medida proteccionista ante la posible expansión a Europa de la NBA o como una herramienta para competir económicamente por retener a los jugadores en Europa?
-Son dos cosas muy distintas. La primera sobre la NBA creo que no es algo nuevo. Es una competición que está en el mercado europeo y ya desde hace tiempo. No creo que sea malo para nuestro baloncesto tener un competidor como la NBA. No la veo como un enemigo del que nos tengamos que proteger. El trabajo de la Euroliga es mejorar su competición ante las demandas del mercado y eso incluye la NBA, pero también el fútbol, la fórmula 1, el ciclismo... Respecto a los jugadores, hay que buscar la manera mantener y desarrollar el talento. Son claves para hacer que el baloncesto europeo tenga la mejor calidad posible.
-¿En qué grado evalúa la solidez del proyecto del TAU?
-El TAU ha demostrado en los últimos años una voluntad de crecer y de desarrollarse deportivamente. Ha participado en cuatro 'Final Four' y es uno de los proyectos más sólidos de la competición.
-¿El grupo de dieciséis equipos está ya perfilado?
-No, porque se tendrán en cuenta los resultados deportivos de la próxima temporada.
-¿Corren las Ligas domésticas europeas el peligro de perder pujanza y competitividad?
-No veo cómo puede afectar a la competitividad de las Ligas nacionales. Yo creo que la mantendrán. Los clubes seguirán queriendo participar y ganar su competición nacional. De hecho, de los equipos que han tenido licencias de trienio hasta ahora han participado en 88 finales de sus torneos y han ganado 59. Los clubes mantendrán el interés en ganar los campeonatos de casa.