El alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, aseguró ayer que la huelga convocada por las educadoras de las escuelas infantiles municipales entre los días 21 y el 24 de este mes «no responde a demandas laborales», sino a motivos bien distintos. El regidor socialista afirmó con contundencia que a las doscientas empleadas «no les apetece trabajar» esas jornadas, que coinciden con la víspera del 25 de julio, festividad de Santiago. A su juicio, la plantilla ha elegido esos cuatro días de forma intencionada y «uno no se puede hacer un 'acueducto' en esas fechas. No hay derecho», denunció.
Las trabajadoras exigen un calendario «serio» y denuncian que desde 2005 su jornada laboral se ha incrementado en cuatro días «de forma unilateral». Y esta circunstancia provoca que el curso escolar acabe este año el 24 de julio, y no una semana antes, como era habitual, según los portavoces del sindicato ELA.
Lazcoz ni siquiera entró a valorar esa cuestión. Y no lo hizo porque el calendario laboral de las 200 educadoras «se aprobó hace tiempo y nadie lo recurrió. No ha cambiado nada respecto al año pasado. Y ahora anuncian cuatro días de huelga que, casualmente, llegan antes del 25 de julio». En conclusión, el regidor socialista valoró que las trabajadoras han elegido las fechas «con premeditación, alevosía y hasta nocturnidad».
«Cabreo»
El primer edil aprovechó para desgranar las condiciones laborales de la plantilla. Las educadoras trabajan 1.480 horas al año, y 1.182 son de atención directa a los niños de 0 a 3 años. El resto las dedican a tareas de organización, coordinación y formación. Eso significa que «de siete horas que estánal día, seis las pasan con los escolares». Tras aportar estos datos, recordó que el resto de funcionarios municipales trabajan 1.592 horas al año. «Y ellas, como ya he dicho, 1.480. Hay una diferencia», manifestó con ironía.
Lazcoz lamentó que 892 familias se verán perjudicadas por la huelga «y ahora se van a tener que buscar la vida. No pueden aparcar a sus hijos de 0 a 3 años en cualquier lado. Tendrán un cabreo estupendo, y con razón».
Tras calificar la protesta laboral de «injusta, insolidaria y egoísta», el alcalde anunció que planteará una moción en el próximo pleno para ratificar el acuerdo del Ayuntamiento en el que los grupos decidieron que las escuelas infantiles abrirían en julio. El texto también manifiesta un «rechazo solemne» a la huelga anunciada por las educadoras.