No hay vuelta atrás a la reforma de la Euroliga. Lo anunció ayer en Barcelona el secretario general de la competición, Jordi Bertomeu, que calificó su cierre parcial como «el salto cualitativo más importante» desde su fundación en el año 2000. A su modo de ver, conceder licencias por un mínimo de cuatro años a dieciséis escuadras, entre ellas el Baskonia, permitirá ver «una verdadera Liga Europea». Esta variación se llevará a cabo en el ejercicio 2009-10.
«Hemos logrado una Liga abierta y la gran novedad es que no sólo es abierta a clubes sino también a países, algo que no se contemplaba hasta ahora», apuntó Bertomeu. En total, con la reforma acometida en la última asamblea de la Euroliga, habrá un máximo de dieciséis licencias fijas (sin límite de duración y sólo un 'descenso' «cada año») y otro segmento de hasta siete plazas procedentes de los campeonatos nacionales, mientras la última plaza corresponderá al campeón de la 'Eurocup', el segundo frente continental.
Bertomeu también aportó detalles más concretos sobre los criterios de concesión de esos billetes. Hasta su alocución, la organización había hablado de elementos «deportivos, económicos y socio-geográficos» para justificar la selección de notables. «El sistema está basado en el principio de estabilidad, especialmente la de los clubes con contratos de larga duración, pero también regidos por los resultados deportivos, de audiencia o asistencia a los pabellones (un 80% de capacidad media), que en caso de ser negativos les llevarían a perder su condición».
Recalcó a su vez que «únicamente» aquellos equipos que han disputado cuatro veces ediciones de la Euroliga desde el año 2000 optarán a uno de esos huecos, que se determinarían «en 2009». El máximo por país será de tres equipos, mientras que la Euroliga tendrá la posibilidad de otorgar dos plazas por invitación. Pese a que se negó a avanzar la identidad de los elegidos, ya ha trascendido que entre ellos estarán el Baskonia, Real Madrid, Barcelona, CSKA Moscú, Panathinaikos, Maccabi Tel Aviv, Olympiacos, Lottomatica Roma, Zalgiris Kaunas y Union Olimpia. Diez de momento.
Reparto de licencias
«Los clubes verán revalorizados sus activos con estas licencias indefinidas, aumentando su estabilidad», consideró Bertomeu. «Los equipos debían hacer un salto cualitativo en la organización de sus competiciones y lo han hecho según el modelo tradicional europeo; el mismo que siguen las Ligas nacionales».
Para descabalgar de la nueva élite europea, cualquiera de los dieciséis privilegiados deberá descender en su torneo doméstico o finalizar último en la clasificación de la Euroliga durante tres temporadas. Está claro que, en el caso del Baskonia, estos supuestos son poco menos que inviables dada su calidad y trayectoria.
La segunda categoría de licencias -denominadas B- se otorgaría, también a largo plazo, a un mínimo de siete ligas nacionales, basándose en los resultados en Euroliga de estos países. Estos pases se podrían perder con los mismos criterios que la A. Esas bases no afectarán a la última plaza que será, como hasta la fecha, para el campeón de la 'Eurocup', la antigua Copa ULEB.
Mínimo de 10.000
Respecto a la capacidad de los pabellones, la organización establecerá una moratoria hasta la temporada 2011-2012 para que todos los clubes de licencia A adecúen sus instalaciones y dispongan de recinto para un mínimo de 10.000 espectadores. Por ejemplo, entidades como el Zalgiris Kaunas ya trabajan en proyectos para la construcción de una nueva cancha de juego. En la actualidad, sólo dispone de 5.000 asientos.
Preguntado si esto representaría un freno a la introducción de la insaciable NBA en el mercado europeo -la competición estadounidense ha barajado en más de una ocasión crear a este lado del Atlántico una división-, Bertomeu se mostró conciliador. «Un competidor no tiene por qué ser un enemigo. El baloncesto europeo es muy bueno y capaz de hacer grandes cosas. Quizás quien haya pensado en venir de fuera para invertir en Europa cambie de opinión, no lo sé».