
Los dos jóvenes independentistas han sido condenados por quemar la foto de los Reyes en una protesta contra la visita real a Gerona el pasado mes de septiembre. /ARCHIVO
Los dos independentistas ya fueron condenados en un primer juicio que quedó anulado al no haber intérprete de catalán
Durante el juicio los acusados justificaron los hechos en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión
El juez recuerda en la sentencia que la Constitución no ampara este tipo de actuaciones
La Audiencia Nacional ha condenado a los dos independentistas catalanes que quemaron fotografías de los Reyes en Gerona en septiembre de 2007, Jaume Roura y Enric Stern, a quince meses de prisión sustituibles por el pago de sendas multas de 2.700 euros. El tribunal considera probado que cometieron un delito de injurias contra la Corona.
La resolución judicial, hecha pública este jueves, establece que "la Constitución española reconoce el derecho a la libertad de expresión y a la participación política incluso de quienes son contrarios al sistema constitucional", aunque "cuestión distinta es cuando en abuso del ejercicio del derecho se pretende menoscabar la dignidad de otro, en este caso, la Institución de la Corona".
El fiscal Ignacio Gordillo solicitó que la Audiencia Nacional impusiera a cada uno de los acusados el pago de 5.400 euros, aunque el tribunal ha dictado el
mismo fallo que dictó en noviembre de 2007. Roura y Stern fueron juzgados ese mes por el juez central de lo Penal, José María Vázquez Honrubia, aunque el Pleno de la Sala de lo Penal ordenó repetir la vista con otro magistrado porque éste no permitió a los acusados a expresarse en catalán, con lo que "vulneró su derecho a la última palabra".
Protesta contra la visita de los Reyes
El juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis de Castro, ha sido el encargado de redactar una sentencia que considera probado que los dos jóvenes condenados
participaron en la concentración antimonárquica que se celebró el 13 de septiembre de 2007 en la Plaza del Vino de Gerona. Según relata, ambos se taparon el rostro para
no ser identificados mientras colocaban una fotografía de gran tamaño de los Reyes de España. Acto seguido, Stern procedió a rociarla con líquido inflamable y Roura le prendió fuego con una antorcha mientras eran jaleados por otros manifestantes.
Durante el juicio, celebrado esta semana, los dos acusados han admitido los hechos aunque los justificaron en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión. Roura, que portaba una camiseta reivindicativa en favor de la liberación de un independentista condenado recientemente por ultrajar la bandera española, afirmó que la quema de las fotografías "fue una manera completamente legítima de mostrar el rechazo a la Corona".
Los acusados, "conscientes" del hecho delictivo
Frente a este argumento, el juez justifica la condena en que el derecho a la libertad de expresión no ampara este tipo de actuaciones. "Es obvio que para manifestar el rechazo a la monarquía no es necesario vilipendiar a SS.MM. los Reyes , quemando su fotografía, tras haberla quemado deliberadamente boca abajo", señala.
Y matiza que la persecución penal no se produce cuando se corean gritos antimonárquicos o se portan pancartas con expresiones en el mismo sentido, sino ante "hechos delictivos" de los que los acusados eran "plenamente conscientes", como demuestra el hecho de que actuaran encapuchados.
Tras hacerse pública la sentencia, el abogado de los independentistas, Benet Salellas, ha adelantado que previsiblemente recurrirá al Tribunal Supremo e incluso a otras instancias judiciales europeas.