El hospital Txagorritxu retomará este mes las obras de la renovada Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) paralizada desde principios de mayo tras la suspensión de pagos de la constructora Urazca. Osakidetza ya ha llegado a un acuerdo con otra empresa para que continúe en los próximos días con los trabajos de la que aspira a convertirse en la UCI «más moderna» de la red sanitaria vasca, según reveló ayer el director médico del centro, Eduardo Gárate.
Si no surgen más contratiempos, la nueva unidad -en la que se invertirán 5,7 millones de euros- estará lista para finales de 2009. «Es una obra muy complicada, necesita instalaciones eléctricas especiales para garantizar el suministro siempre, tomas de oxígenos, sistemas específicos de ventilación...», citó Gárate.
La futura UCI se ubicará de nuevo en el ala D de la quinta planta -frente a la escuela de enfermería- y contará con una zona de control y monitorización en el centro de una única sala. Alrededor de la mesa de vigilancia estarán distribuidos los 18 boxes -cuatro más que hasta ahora- en los que se asistirá a los pacientes. Seis de ellos serán de gran tamaño, para los casos más graves.
Además, junto a la UCI se creará un área de cardiología no intervencionista (electrofisioligía y hemodinámica). De esta manera, en la quinta planta se crerá toda una zona de actuación cardiológica que se completará con las pruebas funcionales y el área de hospitalización.
Estas obras han obligado a Txagorritxu a habilitar una UCI provisional. Para ello, se han cerrado 14 habitaciones de dos camas cada una en el ala C del quinto piso. Esta unidad cuenta con sistemas de monitorización, respiradores, electrocardiógrafos y aparatos de hemodiálisis. El hospital Santiago colaborará estos meses con Txagorritxu para ayudarle a paliar los efectos del cierre de las 28 camas ocupadas por la UCI provisional.
Traslado de pacientes
Los trabajos de la futura Unidad de Cuidados Intensivos arrancaron en marzo. Días antes, se organizó un complejo operativo para trasladar al ala C a los siete pacientes ingresados en esos momentos en la UCI. La plantilla del servicio, reforzada con un equipo de técnicos de mantenimiento y electromedicina, enfermeras y celadores, culminó con éxito la movilización en unas cuatro horas.
A principios de mayo, la empresa constructora vizcaína Urazca se declaró en suspensión de pagos y paralizó muchas de sus obras, entre ellas, la del hospital. Justo acababa de empezar a tirar tabiques y techos. Ahora, el director médico de Txagorritxu confía en que la demora no sea superior estos dos meses y la UCI se inaugure a final de 2009.