
El presidente del Gipuzku Buru Batzar del PNV, Joseba Egibar. / Archivo
El presidente del Gipuzku Buru Batzar del PNV, Joseba Egibar, ha confirmado que el Gobierno vasco está estudiando distintas fórmulas "desde el ámbito político, institucional y social" para situar en el contexto europeo el "calado democrático" del presidente José Luis Rodríguez Zapatero si trata de impedir la consulta del lehendakari Ibarretxe. Entrevistado en Radio Euskadi, el dirigente nacionalista ha denunciado que Zapatero muestre de forma reiterada "su desprecio, no asunción y no respeto de las decisiones del Parlamento Vasco", primero con el plan Ibarretxe en diciembre de 2004 y ahora con la Ley de Consulta.
A su juicio, un gobernante "puede discrepar, no coincidir, criticar pero no puede, no debe prohibir". En este sentido, ha advertido de que pasar a la prohibición o la suspensión significa que "ese denominado marco constitucional o democrático, lejos de caminar en una profundización de reforzamiento del propio sistema democrático, se está caminando justo en dirección contraria, se está estrechando hasta el punto de llegar a la barbaridad democrática". Egibar ha calificado además de "muy duro" que un gobernante pretenda prohibir la consulta ya que, en su opinión, se trata de una fórmula que "profundiza en la democracia"."¿En qué perjudica conocer la opinión de la ciudadanía?", ha preguntado.
Así, ha recordado que en "ningún momento hemos escuchado un razonamiento político democrático e incluso de legalidad que pudiera demostrar lo contraproducente que sería esto para la ciudadanía". Por ello, ha anunciado que el Gobierno vasco situará "ante la comunidad internacional, ante Europa, dónde se sitúa el autentico nivel y calado democrático de un jefe de Gobierno que quiere impedir una consulta aprobada por ley por un parlamento con los votos necesarios".
Egibar ha insistido en que la consulta busca dar solución a la necesidad de un escenario de paz y no violencia y un acuerdo sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco, a pesar de que ha reconocido que no es una consulta vinculante. "Se sabe que no son vinculantes pero saben positivamente que eso sí abre un cauce y puede provocar determinados movimientos".
En cualquier caso, el dirigente nacionalista no ha querido precisar en qué se concretarán las actuaciones del Gobierno tripartito si la consulta es recurrida ante el Tribunal Constitucional, pero ha insistido en que "un gobernante que se tenga por demócrata no puede instalarse en la prohibición de una consulta y hacer que no ha pasado nada". "Hay que situar en su autentico nivel, de posos o calado democrático a Rodríguez Zapatero y al Gobierno español y para ello hay distintas fórmulas: desde el ámbito político, institucional y social", ha dicho. Según ha precisado, se trata de medidas que se están trabajando y valorando ya que el horizonte es el 25 de octubre y la fecha de convocatoria debería producirse el 15 de septiembre.